CFE

Inseguridad y desconfianza ahuyenta inversiones

La semana que concluye este 16 de mayo, ha dejado al país y a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin duda, un mal sabor de boca y el presagio de que vendrán tiempos muy complicados para nuestra economía y el desarrollo en los siguientes años, pero sobre todo las bajas probabilidades de que se logren atraer más inversiones extranjeras y se desarrollen nuevos proyectos que significarían nuevas fuentes de empleo para miles de mexicanos.

Señalo lo anterior, por el anuncio de la calificadora Standard & Poor´s que rebajó la perspectiva de México a “negativa” y a tronar prácticamente a las dos grandes empresas productivas del gobierno mexicano PEMEX y CFE que para sostenerse han costado miles de millones de pesos al erario.

El anuncio de la calificadora más importante en el ámbito financiero señala que “Pemex recibió aproximadamente 69,800 millones de apoyo gubernamental entre 2019 y 2025”.

Agrega que “la administración de la presidenta Sheinbaum ha estado implementando diferentes mecanismos para ayudar a la empresa. Sin embargo, el perfil individual crediticio de Pemex se mantiene en CCC+, lo que refleja nuestra convicción de que su estructura de capital es insostenible, dada su débil liquidez y alto apalancamiento”.

La postura de la Presidenta que dio a conocer en su “conferencia mañanera” del día siguiente del anuncio, fue la de que el informe de S&P “estaba equivocado” negándose a aceptar una opinión de expertos que se da, conforme a los indicadores e información de las finanzas de PEMEX con un enfoque técnico y fuera de la escena política, en la que la Presidenta intenta vender a los mexicanos e inversionistas que aún vale la pena seguir invirtiendo en la paraestatal.

En este asunto, como en tantos otros, la narrativa presidencial y descalificación a las opiniones y juicios de expertos en diferentes áreas del ejercicio de gobierno y que tienen relaciones con nuestro país, han sido tratadas de la misma forma, es decir: acusándolas de equivocadas, de que el gobierno tiene otros datos, de ser parte de una estrategia conservadora apoyada por los líderes de los partidos de oposición, de que las opiniones son intervencionistas y que atentan contra la soberanía del país, etc.

A pesar de lo anterior, la defensa que hace la Presidenta de las decisiones de su gobierno y de sus políticas públicas, como en este caso, no cambia de ninguna forma las decisiones e imagen que en el extranjero se tiene del gobierno mexicano.

Los números son fríos y los inversionistas extranjeros seguramente no saben de la conferencia mañanera, ni les interesa arriesgar su capital, en un país que no les da certeza para traer sus capitales, ni les garantiza el estado de derecho, con un Poder Judicial sometido a los intereses del gobierno federal y del partido oficial.

Desde antes del inicio de la administración del expresidente López Obrador, los problemas que traían PEMEX y CFE ya existían y se venían agudizando, ya que aún y cuando se dio en el gobierno de Enrique Peña Nieto, la reforma energética, ante el cambio de régimen del período neoliberal al de izquierda, se planteó un cambio total al modelo descartando la inversión extranjera y con el discurso del nacionalismo y defensa de los recursos naturales del país.

Se pensó que inyectando mayores recursos a dichas empresas se lograría su desarrollo y que fueran autosustentables y produjeran utilidades; sin embargo la situación que hoy enfrentan, nos hace ver a todos los mexicanos cuán equivocados han estado los gobiernos de AMLO y Claudia Sheinbaum, que hoy tiene ante sí la quiebra financiera de PEMEX, que ha carecido de mejoras en su infraestructura y que no ha logrado aumentar su producción, sino por el contrario se ha rezagado y acumulado deuda que a la fecha se ha vuelto impagable, por la falta de recursos para cumplir con sus compromisos financieros.

Si a lo anterior sumamos, el robo de combustible que data de hace más de 15 años y que en el sexenio anterior con el denominado huachicol fiscal ha dejado al país un daño superior a los seiscientos mil millones de pesos y el fracaso de la refinería Dos Bocas en Tabasco que sólo ha dejado pérdidas al erario; lo que hoy vive PEMEX no es sino resultado de los errores en su manejo y de la obstinación del oficialismo de cerrar el paso a la inversión privada y extranjera.

Aunque la Presidenta tache de equivocado el anuncio de Standard & Poor´s al rebajar la perspectiva de México a negativa, su opinión no tiene peso en los mercados y bancos extranjeros, que son ajenos a las declaraciones políticas y finalmente los inversionistas para decidir traer su capital a México, darán más crédito a la calificadora, que les está advirtiendo de los riesgos que corren de invertir en nuestro país y de la situación que pueden enfrentar por la inseguridad y falta de un Poder Judicial independiente.

El pasado jueves por la noche la Presidenta dio a conocer la renuncia del director de PEMEX, Víctor Rodríguez Padilla y la designación de Juan Carlos Carpio Fregoso como su relevo; en momentos en que carece de capacidad financiera y credibilidad operativa y que sólo ha logrado sobrevivir gracias a los recursos que le provee el gobierno; por lo que deberá lograr convencer al Consejo de Administración, sobre la necesidad de volver a hacer alianzas con el sector privado que es el único que en estos momentos puede apostar por el rescate de nuestra industria petrolera, siempre y cuando se logre erradicar el cáncer del huachicol fiscal y el robo en los ductos en grandes zonas del país.

Sólo logrando combatir la inseguridad y garantizar la vigencia del Estado de derecho se podrá lograr que México, siga siendo un país confiable para atraer inversiones y con ello crear las fuentes de trabajo que se necesitan para fortalecer nuestra economía.

Servicios básicos e infraestructura

El Comunicado conjunto 2. Mario Delgado [SEP] y Emilia Esther Calleja [CFE] acuerdan ruta de trabajo para fortalecer servicios e infraestructura escolar de la SEP, publicado el 19 de febrero de 2026, permitiría ahondar en la información disponible y conocer –parcialmente-, virtudes y entuertos que aquejarían a escuelas de educación obligatoria media superior contempladas en la muestra.

Estos datos serían evidenciados en los cuadros: a) Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (pág. 55) del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025; y, b) Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento de la Mejora Continua de la Educación 2022 -liquidado por su creador-

El cuadro que a continuación se muestra Gracia, señalaría que de un universo que contemplaría a un total 191 536 planteles de educación básica; de ellos -se aprecia en las columnas 1 y 2- corresponderían 163 645 (85.43%) a escuelas públicas de las que 32 729 (19.7%) aún esperarían que un milagrito los contemple en el presupuesto de la Comisión Federal de Electricidad y se haga la luz; 20 624 corresponderían -columnas 3 y 4- a la muestra de educación media superior y de esos planteles pertenecerían 14 383 (70%) a escuelas administradas por el estado.

1/ No incluye inicial. Se excluye la información de las escuelas de cursos comunitarios del Conafe, debido a las características propias de los servicios que presta.
FUENTE: Cálculos con base en cifras del Sistema de Estadísticas Continuas de Educación del Formato 911, DGPPyEE, SEP.

El cuadro Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento  de la Mejora Continua de la Educación 2021-2022 mostraría, que de un universo de 67 252 escuelas de educación primaria, 63 279, (94.09%) contarían con electricidad, en tanto que el resto 3 973 carecería de él.

De la misma muestra, 16 637 (24.7%) escuelas del nivel contarían con conexión a internet. El rubro secundaria -de un cuadro compilado por Carlos Cruz Cinco, a partir de dos cuadros de MEJOREDU- presentaría que de una muestra de 7 376 planteles de secundaria, 7 099, (96.24%) cuentan con electricidad, número y porcentaje que descendería al verificar la columna conexión a internet y que privilegiaría a 3 651, (49.49%) de escuelas de educación media básica (1 de cada 2 secundarias).

Las cifras revisadas, Gracia, terminarían mostrando que, pese al optimismo del Comunicado Conjunto 2, la infraestructura escolar seguiría revelando carencias elementales: decenas de miles de escuelas de educación básica aún esperarían electricidad y solo una fracción contaría con conectividad suficiente para sostener prácticas pedagógicas contemporáneas; en media superior, el panorama no sería muy distinto, con más de un millar de planteles operando sin luz y apenas la mitad accediendo a internet.

Los datos de SI‑MEJOREDU confirmarían que incluso en muestras más acotadas persisten rezagos estructurales que ningún boletín podría disimular.

Así, antes que celebrar rutas de trabajo, convendría recordar que la garantía del derecho a aprender comienza por lo mínimo: que la escuela tenga luz, agua, servicios dignos y una conexión que permita mirar más lejos que el pizarrón. “A falta de pan, buenas son las ganas… pero no alcanzan para encender la luz.”

Telebachillerato

El Comunicado conjunto 26. Firman SEP, Energía y CFE convenio de colaboración para llevar internet gratuito a todas las tele escuelas del país, publicado el 11 de septiembre en la sección prensa de la página www de la Secretaría de Educación Pública señalaría que: “La Secretaría de Educación Pública (SEP) en coordinación con la Secretaría de Energía (Sener), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones firmaron un acuerdo para llevar internet gratuito a las Telesecundarias y Telebachilleratos de las 32 entidades del país, en seguimiento al compromiso número 88 de los 100 de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”.

El Comunicado conjunto recordaría: “México fue pionero en la creación de telesecundarias, un modelo que acercó la educación a zonas apartadas mediante la televisión educativa […] Hoy honramos esa audacia fundacional con infraestructura digital que estará a la altura de las necesidades actuales”. Y si bien, la fundación de la televisión educativa en nuestro país se remontaría a 1955, seis años después, “la Unesco publicó (1961) una obra sobre la Televisión y la Enseñanza (la televisión educativa) y Taylor (citado por Latapí, 1965, p. 70) sugirió distintos modos de enseñar por televisión” (pág. 578), citas tomadas de Ernesto Meneses et al, autores de los 5 tomos de la obra: Tendencias Educativas Oficiales en México 1934-1964; aunque en otro, el tomo analiza los años entre 1964-1976, escribirían: “Una de las innovaciones educativas más trascendentales del régimen de Díaz Ordaz fue introducir la televisión en los programas de alfabetización y en la discusión de la enseñanza secundaria” (pág. 118); seis años después se crearía la Dirección General de Educación Audiovisual y, finalmente se ensayaría el “Primer Modelo de Telesecundaria por medio de la transmisión en directo de la impartición de una clase en 1968” (transmitida por XHGC-TV (Canal 5) en zonas rurales de Hidalgo, Puebla, Veracruz, y en 304 aulas).

El modelo de telesecundaria sería oriundo de México, Gracia, y tendría dos referentes obligados: Guillermo González Camarena, consejero de la Dirección General de Educación Audiovisual (e inventor de la televisión a color) y Álvaro Gálvez y Fuentes (el Bachiller), “quien propondría el modelo educativo basado en el uso de televisión para zonas rurales”. Cincuenta y siete años después, las Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2023-2024, publicado por la Dirección de Planeación de la SEP, reportaría que el subsistema de telesecundaria contaría con un total de 1 339 247 alumnas y alumnos; de ellos, 654 957 mujeres (48.90%) y 684 290 hombres (51.10%); 71 893 docentes y 18 259 escuelas, y que en conjunto representan el 21.3% del servicio educativo de media básica (pág. 30); el rubro Telebachillerato, creado en Veracruz en 1980, y al que se sumaría el Telebachillerato comunitario, reportarían (44 años después) en la obra citada, la existencia de 316 724 alumnos de los que 171 224 (54.06%) pertenecerían a Telebachillerato y 145 500 (45.93%) a Telebachillerato comunitario; contarían con 18 253 docentes adscritos 8 638 (47.32%) a Telebachillerato y 9 615 (52.67%) a Telebachillerato comunitario; reportarían 5 324 escuelas que pertenecerían 2 033 (38.18%) a Telebachillerato y 3 291 (61.81%) a Telebachillerato comunitario y finalmente, en este rubro le acreditarían 2031 y 3 289 Planteles respectivamente, que corresponderían a los mismos porcentajes de la escuelas (Nota al margen, tomada del glosario: Plantel: Inmueble, instalación o establecimiento destinado a la prestación de servicios educativos, en el que pueden operar una o más escuelas).

Interesante Gracia, que el boletín utilice los término genéricos de tele planteles y tele escuelas en sustitución de telesecundarias y telebachilleratos y que, aprovechando la ocasión, el jefe de la oficina educativa que los calificaría como “heraldos educativos que llegarían a territorios recónditos”; y en tanto que, la titular de la Comisión Federal de Electricidad externaría “que con este acuerdo de colaboración, que tiene el noble objeto de llevar internet gratuito a las tele escuelas de la SEP en todo el país, con especial atención a las zonas más alejadas, la CFE refrenda el compromiso con el pueblo de México, de contribuir con tecnología para la educación, lo que permitirá a las y los estudiantes el acceso a material académico, cultural, deportivo y la información global, para su desarrollo académico y personal”; plan de conectividad firmado con la intención, señalaría la directora, de avanzar “hacia la equidad digital y el fortalecimiento del derecho a la educación”.

Sin embargo, habría que recordar que “convenios son amores y no buenas razones”, Gracia, pues mientras que a 57 años de su establecimiento, más 600 “Tele planteles” carecen de energía eléctrica y son innumerables los que no poseen la infraestructura física adecuada (bibliotecas, salas de cómputo, plaza cívica, domos) e insumos requeridos, incluidos los humanos; los subsistemas mencionados dependen de las aportaciones de padres, madres de familia y comités comunitarios para el pago de servicios, “incluidos el teléfono y la luz” y la compra de los televisores y siguen esperando que la “revolución les haga justicia”.

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