SEP
Bienestar docente
Cartas a Gracia
Apreciada Maestra:
Mario Delgado insistiría, por tercera vez, mediante el Boletín [SEP] 138. Avanza la transformación educativa con Federación y estados en infraestructura, becas y bienestar docente, publicado el 16 de abril cuando señalaría:
“Inversión histórica en infraestructura educativa, equipamiento y reconstrucción de planteles en todo el país, informó el titular de la SEP” [y como ejemplo de lo que realizarían, mencionaría]. Aguascalientes nuevos laboratorios científicos; Baja California Sur fortalecimiento de la infraestructura en educación inicial; Campeche, 187 mdp en equipamiento escolar; Chiapas se invirtieron más de 12 mmdp para fortalecer la educación.
“Chihuahua se asignaron plazas docentes y directivas; Colima rehabilitación [de escuelas] tras fenómenos naturales; Guerrero […] 29 mmdp de apoyos a escuelas afectadas por fenómenos climatológicos; Hidalgo, equipamiento tecnológico a docentes y planteles; Jalisco se alcanzaron más de 500 mil registros en programas de becas; Michoacán [plantel de la] Universidad Rosario Castellanos (UNRC); Nayarit, se construyen nuevos espacios educativos; Nuevo León se benefició a más de 140 mil estudiantes con becas; Oaxaca, se reconstruyen escuelas afectadas por sismos; Puebla se implementaron campañas masivas de vacunación.
“Quintana Roo [fortalecimiento del] equipamiento de planteles; San Luis Potosí avance en el proceso de federalización y homologación del nivel de Telesecundaria; Sinaloa proyecta la construcción de nuevas preparatorias; Sonora se incrementa el presupuesto de becas a nivel histórico; Tabasco entrega de tabletas electrónicas a estudiantes; Tamaulipas, avance en asignación de plazas docentes; Tlaxcala se construye nueva infraestructura educativa; en Veracruz se mantiene la dispersión de becas; Yucatán se invierte en modernización de planteles; y en Zacatecas impulsa la creación de la UNRC”. Tópicos en los que se mezclarían acciones de chile, dulce y manteca.
Mientras tanto, Gracia, para no abundar en el tema infraestructura y aprovechando la mención de bienestar docente, la Carta a Gracia revisaría tanto el cuadro Escuelas multigrado y unitarias y la gráfica Porcentaje de alumnos y escuelas respecto al total de educación primaria (Multigrado + Unitaria) que se presenta en la página 47 del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano y que indicaría la existencia de una ventana de oportunidad para mejorar la infraestructura educativa y el fortalecimiento de la planta docente en 1 de cada 2 escuelas públicas de educación primaria que ascenderían al número de 47 780 (49.6%) y que atendería a 1 905 106 del total nacional (14.8%).
En tanto el cuadro Sistema educativo nacional. Ciclo Escolar 2024-2025. Tipo Educativo: educación básica; control: todos; entidad: todas del Sistema interactivo de consulta de estadística educativa, que ampliaría la ventana de oportunidad para el Gobierno de la República y de la misma manera para las entidades federativas, redundantes en la mejora del bienestar para las y los maestros y las comunidades escolares.
El cuadro reportaría 231 913 escuelas de educación básica; 23 358 341 alumnos; 1 237 782 docentes (881 576 mujeres <71.22%> y 356 206 hombres); 112 324 docentes de educación física; 53 341 docentes de educación artística; 48 719 docentes de educación tecnológica; 71 339 docentes de idiomas; 81,771 directivos con grupo; 106 263 directivos sin grupo; 1 077 475.
De esas cifras destacaría los siguientes porcentajes: solo existiría menos de 1 docente de educación física por cada 2 escuelas (48.43%); menos de 1 docente de educación artística (23.0%) por cada 4 escuelas; poco más de 1 docente de educación tecnológica (21.0%) por cada 5 escuelas; poco menos de 1 docente de idiomas (30.76%) por cada 3 escuelas; 1 docente de cada 3 (35.35%) comparten sus actividades frente a grupo con la responsabilidad de la conducción de la dirección escolar del plantel (director comisionado).
El renglón Puebla de este cuadro mostraría la existencia de 12 275 escuelas; 1 339 162 alumnos; 62 964 docentes (47 612 mujeres <75.61%> y 15 352 hombres) ; 3 754 docentes de educación física; 1 655 docentes de educación artística; 1 787 docentes de educación tecnológica 14%; 2 197 docentes de idiomas; 5 412 directivos con grupo; datos que permitirían establecer una relación de poco menos de 1 docentes de educación física (30.58%) por escuela, menor que la nacional en 17.85 puntos porcentuales; poco más de 1 docente de educación artística por cada 10 escuelas (13.48%), inferior en 9.52 puntos porcentuales al promedio nacional; poco menos de 1.5 docentes de educación tecnológica (14.55%) por cada 10 escuelas; poco menos de 1 docente de idiomas (17.89%) por cada 5 escuelas y distante del promedio nacional en 12.87 puntos porcentuales; poco menos de 1 docente de cada 2 (44.08%) comparten sus actividades frente a grupo con la responsabilidad de la conducción de la dirección escolar de1 plantel (director comisionado) promedio superior al nacional en 8.73 puntos porcentuales.
No obstante Gracia, solo las y los docentes que han laborado en una escuela de organización incompleta, sabrían que el león no es como lo pintan; es peor, que no tendrían únicamente que avocarse a la atención de las y los alumnos de diferentes grados académicos, suplir la inexistencia de docentes regulares y de especialistas en tecnologías, artísticas, educación física e inglés, contemplados en las estadísticas oficiales convirtiéndose en todólogos; sus labores cotidianas irían acompañadas del llenado de la documentación, atención a la supervisión, visitas a las oficinas administrativas y atención a madres y padres de familia.
Esta sobrecarga no sólo limitaría la posibilidad de una educación integral, sino que atentaría directamente contra su bienestar y su salud mental y trasladaría al esfuerzo individual, lo que debería ser una responsabilidad institucional. De ellos se podría decir estimada Maestra: docente que mucho abarca, poco rinde.
Numeralia de mujeres en el Sistema Educativo Poblano
El congratularme por tu importante designación en el sistema de universidades Rosario Castellanos, me permite recordar a varias de las docentes que influyeron -directa o indirectamente- en mi formación como profesor de educación primaria; entre ellas, destacarían las maestras Olaya Velázquez Báez, Aurora Artime Adriano, Lolita Cedeño, sin dejar de mencionar a Trinidad García Islas y a Emma López; y a quienes de consultarles, aprobarían una búsqueda que permitiera conocer una fracción de la numeralia de mujeres en el Sistema Educativo Poblano.
Total de mujeres matriculadas en el Sistema Educativo Poblano (SEP) 1 015 558
Porcentaje de mujeres inscritas en el SEP 51.11%
Total de mujeres del SEP que cursan educación básica 664 587
Porcentaje de mujeres del SEP que cursan educación básica 49.62%
Total de mujeres del SEP inscritas en educación inicial 1 386
Porcentaje de mujeres del SEP inscritas a educación inicial 48.12%
Total de mujeres del SEP que asisten a educación preescolar 124 822
Porcentaje de mujeres del SEP que asisten a educación preescolar 49.84%
Total de mujeres del SEP que asisten a educación primaria 361 706
Porcentaje de mujeres del SEP que asisten a educación primaria 49.30%
Total de mujeres del SEP que asisten en a educación secundaria 175,129
Porcentaje de mujeres del SEP que asisten a educación secundaria 50.17%
Total de mujeres del SEP que cursan educación media superior 148 453
Porcentaje de mujeres que cursan educación media superior 52.77%
Total de mujeres del SEP que cursan educación superior 146 393
Porcentaje de mujeres del SEP que cursan educación superior 54.76%
Total de mujeres del SEP que cursan licenciatura universitaria y tecnológica 123 512
Porcentaje de mujeres del SEP que cursan licenciatura universitaria y tecnológica 54.27%
Total de mujeres del SEP inscritas en posgrado 8 514
Porcentaje de mujeres del SEP inscritas en posgrado 59.65%
Total de mujeres del SEP inscritas en normal licenciatura 8 888
Porcentaje de mujeres del SEP inscritas en normal licenciatura 72.32%
Total de maestras adscritas al SEP 65 666
Porcentaje de maestras adscritas al SEP 68.68%
Total de maestras del sep adscritas a educación básica 47 612
Porcentaje de maestras del sep adscritas a educación básica 75.61%
Total de maestras del SEP adscritas a educación inicial 428 428
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación inicial 100%
Total de maestras del SEP adscritas a educación preescolar 12 610
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación preescolar 97.94%
Total de maestras del SEP adscritas a educación primaria 22 192
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación primaria.95%
Total de maestras adscritas al SEP a educación secundaria 12 382
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación secundaria 60.56%
Total de maestras del SEP adscritas a educación media superior 9 226
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación media superior 54.41%
Total de maestras del SEP adscritas a educación superior 8 828
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación superior 47.60%
Total de maestras del SEP tiempo completo adscritas a educación superior 2 069
Porcentaje de maestras del SEP tiempo completo adscritas a educación superior 42.89%
Total de maestras del SEP ¾ de tiempo adscritas a educación superior 192
Porcentaje de maestras del SEP ¾ tiempo completo adscritas a educación superior 50.92%
Total de maestras del SEP ½ de tiempo adscritas a educación superior 563
Porcentaje de maestras del SEP ¾ tiempo completo adscritas a educación superior 52.96%
Total de maestras del SEP por hora clase adscritas a educación superior 8 994
Porcentaje de maestras del SEP por hora clase adscritas a educación superior 48.46%
Total de maestras del SEP adscritas educación normal licenciatura 574
Porcentaje de maestras del SEP adscritas a educación normal licenciatura 57.22%
Total de mujeres del SEP adscritas a licenciatura universitaria y tecnológica 6 804
Porcentaje de mujeres del SEP adscritas a licenciatura universitaria y tecnológica 54.27%
Total de mujeres del SEP adscritas a posgrado 944
Porcentaje de mujeres del SEP adscritas a posgrado 43.20%

El crecimiento académico y profesional de las mujeres en Puebla de Zaragoza es evidente Gracia; no obstante, serían mayoría en las aulas y también minoría en la administración de la política educativa (dependencias y escuelas) y en la conducción de las organizaciones gremiales que las deberían representar.
Solo cuatro de diez mujeres dirigirían planteles y supervisiones escolares en educación básica (38.8%); situación que se repetiría en educación secundaria (42.7%) y en media superior (43.4%): “Menos del 20 % de las universidades públicas estatales han sido dirigidas por mujeres”, y entre ellas resaltaría Lilia Cedillo Ramírez, rectora de la BUAP.
La Secretaría de Educación Pública es conducida por dos hombres y una mujer (subsecretaria de Educación Superior); en tanto que los dos secretarios generales del SNTE, sindicato que cuenta con la titularidad de las relaciones laborales colectivas, son hombres. En estos niveles, las mujeres tienen que caminar cuesta arriba y remar contra corriente, Gracia.
Servicios básicos e infraestructura
El Comunicado conjunto 2. Mario Delgado [SEP] y Emilia Esther Calleja [CFE] acuerdan ruta de trabajo para fortalecer servicios e infraestructura escolar de la SEP, publicado el 19 de febrero de 2026, permitiría ahondar en la información disponible y conocer –parcialmente-, virtudes y entuertos que aquejarían a escuelas de educación obligatoria y media superior contempladas en la muestra.
Estos datos serían evidenciados en los cuadros: a) Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (pág. 55) del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025; y, b) Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento de la Mejora Continua de la Educación 2022 -liquidado por su creador-
El cuadro que a continuación se muestra Gracia, señalaría que de un universo que contemplaría a un total 191 536 planteles de educación básica; de ellos -se aprecia en las columnas 1 y 2- corresponderían 163 645 (85.43%) a escuelas públicas de las que 32 729 (19.7%) aún esperarían que un milagrito los contemple en el presupuesto de la Comisión Federal de Electricidad y se haga la luz; 20 624 corresponderían -columnas 3 y 4- a la muestra de educación media superior y de esos planteles pertenecerían 14 383 (70%) a escuelas administradas por el estado.

1/ No incluye inicial. Se excluye la información de las escuelas de cursos comunitarios del Conafe, debido a las características propias de los servicios que presta.
FUENTE: Cálculos con base en cifras del Sistema de Estadísticas Continuas de Educación del Formato 911, DGPPyEE, SEP.
El cuadro Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento de la Mejora Continua de la Educación 2021-2022 mostraría, que de un universo de 67 252 escuelas de educación primaria, 63 279, (94.09%) contarían con electricidad, en tanto que el resto 3 973 carecería de él.
De la misma muestra, 16 637 (24.7%) escuelas del nivel contarían con conexión a internet. El rubro secundaria -de un cuadro compilado por Carlos Cruz Cinco, a partir de dos cuadros de MEJOREDU- presentaría que de una muestra de 7 376 planteles de secundaria, 7 099, (96.24%) cuentan con electricidad, número y porcentaje que descendería al verificar la columna conexión a internet y que privilegiaría a 3 651, (49.49%) de escuelas de educación media básica (1 de cada 2 secundarias).
Las cifras revisadas, Gracia, terminarían mostrando que, pese al optimismo del Comunicado Conjunto 2, la infraestructura escolar seguiría revelando carencias elementales: decenas de miles de escuelas de educación básica aún esperarían electricidad y solo una fracción contaría con conectividad suficiente para sostener prácticas pedagógicas contemporáneas; en media superior, el panorama no sería muy distinto, con más de un millar de planteles operando sin luz y apenas la mitad accediendo a internet.
Los datos de SI‑MEJOREDU confirmarían que incluso en muestras más acotadas persisten rezagos estructurales que ningún boletín podría disimular.
Así, antes que celebrar rutas de trabajo, convendría recordar que la garantía del derecho a aprender comienza por lo mínimo: que la escuela tenga luz, agua, servicios dignos y una conexión que permita mirar más lejos que el pizarrón. “A falta de pan, buenas son las ganas… pero no alcanzan para encender la luz.”
Escuelas inseguras
Cartas a Gracia
“Cuando el silencio se sienta en el pupitre de enfrente”
Hay textos que deberían comenzar por la ley, no por los hechos. Y este es uno de ellos. La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en su Artículo 12, establecería de manera inequívoca que toda persona que tenga conocimiento de una posible vulneración a los derechos de una niña, niño o adolescente está obligada a informarlo de inmediato a la autoridad competente (https://acortar.link/acmHO3), garantizando medidas de protección, investigación y restitución.
El mismo marco legal -en su Capítulo Octavo, particularmente el Artículo 46 y en sus diferentes fracciones- recordaría que todas las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir libres de violencia, y que las instituciones deben implementar mecanismos de atención, canalización, seguimiento y promoción de la convivencia escolar armónica.
Si la norma es clara, Gracia, la pregunta inevitable en casos de agresión sería: ¿dónde estaría la maestra o el maestro? ¿Dónde estaría quien debería ejercer la vigilancia mínima que protegería a un grupo escolar? ¿Y dónde estarían, también, quienes deberían supervisar a esa maestra o maestro?
Habría días en que una nota periodística parecería más un espejo que una noticia. Esta semana, el caso documentado por la periodista Yadira Llaven Anzures en La Jornada de Oriente, ocurrido en una primaria de Cuautlancingo, volvería a mostrarnos lo que se preferiría no ver: que la escuela -ese espacio que debería ser seguro- también podría fallar.
La historia se conocería a finales de enero, aunque los hechos habrían ocurrido meses antes. La comunidad se movilizaría, la familia denunciaría, la escuela ¿activaría? protocolos tarde y el aula terminaría sustituida por clases a distancia. En la puerta del plantel quedaría la incertidumbre, el enojo y la sensación de que algo esencial no funcionaría.
Porque, Gracia, este no sería un caso aislado. Aunque México no contaría con un registro nacional que clasificara de manera precisa los hechos de violencia dentro de las escuelas, las señales estarían ahí y hablarían de un patrón que crecería, se diversificaría y se normalizaría. A nivel nacional, las encuestas indicarían que el 28 % de los adolescentes de 12 a 17 años reportarían acoso escolar en los últimos doce meses, unos 3.3 millones de estudiantes según referiría la ENADIS 2022 del INEGI, [cálculo y divulgación de REDIM (2023)].
En 2023, los servicios de salud registrarían 943 niñas, niños y adolescentes atendidos por agresiones dentro de la escuela, la cifra más alta desde que se contaría con registros sistemáticos. Dos de cada tres víctimas serían adolescentes, un tercio niños de primaria y casi 4 % menores de cinco años (Sistema Nacional de Información en Salud 2023).
Y si en la vida adulta 92.9 % de los delitos no se denunciaría ni generaría una carpeta de investigación (ENVIPE 2024 [datos de 2023], ¿qué podríamos esperar del mundo infantil, donde el silencio pesaría más que la valentía? Puebla, por supuesto, tampoco sería la excepción. Entre 2022 y mayo de 2024, la autoridad educativa estatal documentaría 74 casos de violencia dentro de planteles públicos, con 63 alumnos afectados por agresiones físicas, verbales, ciberacoso y otras formas de vulneración (e-consulta basada en información entregada por la SEP-Puebla vía transparencia).
Si se ampliara la mirada a seis años, se conocería que la Secretaría de Educación reportaría 105 denuncias de acoso escolar y 28 ceses de docentes por violencia, lo cual revelaría que el sistema no es ajeno a estas fracturas (SEP-Puebla, noviembre 2024).
Mientras tanto, la respuesta institucional se repetiría: “Se activaron los protocolos” (https://acortar.link/ypLAr4), como si decirlo fuera equivalente a aplicarlos correctamente. Pero el protocolo llegaría tarde, Gracia, cuando el niño necesitaría semanas o meses para encontrar palabras.
Llegaría tarde cuando la dirección escolar no escucha con prontitud. Llegaría tarde cuando la comunidad debería protestar afuera del plantel para que alguien atienda. Y llegaría tarde -sobre todo- cuando el mensaje hacia los estudiantes es que hablar podría costarles la escuela y más si se privilegiara a los agresores sobre el afectado, so pretexto de su edad y priorizando sus derechos, asumiendo la directora el papel de juez y parte y sin turnar el caso a las autoridades competentes.
Por eso se diría sin tapujos: México no estaría midiendo la violencia escolar con la rigurosidad necesaria; y esa ausencia de información fina sería, en sí misma, una forma de desprotección. Si quienes deberían hacerlo no nombran el lugar exacto donde ocurriría un hecho, no podría prevenirse.
Si no se sistematizan de manera transparente, las políticas serían solo hojas sueltas. Si quienes deberían hacerlo no acompañan a las víctimas con oportunidad, la escuela dejaría de enseñar ciudadanía y empezaría a enseñar miedo.
Lo urgente no sería castigar -que también- sino reconstruir la cadena completa de cuidados: vigilancia presente, escucha temprana, formación docente sólida, atención psicológica de largo aliento y una integración real entre escuela, familia y autoridad. Porque las obligaciones legales ya existirían. Lo que faltaría sería cumplirlas con la seriedad que merecerían quienes ocupan los pupitres.
Y se volvería al inicio, Gracia, porque ahí está la pregunta que no podríamos evadir: ¿dónde estaría la maestra o el maestro? ¿Dónde estaría la escuela cuando más se le necesitaba? ¿Y dónde estaría la sociedad cuando el silencio se sentaría en el pupitre de enfrente?
Mujeres
Cartas a Gracia
El Boletín 31 “Mujeres fortalecen su presencia en ingeniería y ciencias aplicadas en México”, firmado por Mario Delgado Carrillo el 20 de enero pasado, destacaría tres hechos: 1. En 2025 las mujeres representaron el 57 % de las cédulas y títulos profesionales registrados en el país; 2. La SEP tramitó más de 700 mil cédulas profesionales y se registraron más de 1.1 millones de títulos; y 3. Por primera vez, mujeres obtuvieron cédulas y títulos en áreas del ámbito militar.
Las cifras, maestra, parecen señalar un cambio que no nació ayer, viene gestándose al menos desde 2011. El cuadro “Estadística del Sistema Educativo 2024-2025” del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Federal confirmaría esa trayectoria: México inició el ciclo con una matrícula total de 34 370 623 alumnos; 17 418 766 son mujeres (50.67%). La diferencia, si bien nimia al mirar el agregado, no es homogénea por nivel: en básica las niñas siguen siendo ligeramente menos, mientras que en media superior y superior se invierte la relación a favor de las mujeres.
En educación superior, la matrícula asciende a 5 519 791, de las cuales 2 988 614 son mujeres (54.14 %). En media superior la matrícula asciende a 5 942 491 estudiantes y de ellos 2 862 119 son mujeres (52.11 %). En cambio, básica mantiene ventaja masculina marginal: inicial (47.89 % mujeres), preescolar (49.86 %), primaria (49.35 %) y secundaria (49.71 %). Es decir, la inversión a favor de la participación femenina ocurre desde EMS y se acentúa en superior.

Ahora bien, el cierre de trayectorias se observa mejor en los titulados. Los datos ANUIES 2024–2025 (Formato 911) reportan 791 224 titulados; 449 512 son mujeres (56.81 %), proporción en sintonía con lo afirmado en el Boletín. Destacan además dos renglones que suelen pasar inadvertidos: titulados con discapacidad (5 563; ≈0.70%) y titulados hablantes de lenguas originarias (7 170; ≈0.91%).
En el ámbito estatal que nos toca de cerca, Puebla registra 44 789 titulados (5.65 % del total nacional); 25 691 son mujeres (57.36 %), 0.56 puntos por encima del nacional. Por vecindad y afecto, miro a Veracruz y Tlaxcala: el primero con 40 695 titulados, 23 193 mujeres (56.99 %); el segundo con 6 275 titulados, 3 792 mujeres (60.43 %); 3 puntos porcentuales más que en Puebla. En Veracruz, 126 personas tituladas reportan discapacidad (≈0.31%) y 379 son hablantes de lenguas originarias (≈0.93%); en Tlaxcala, 28 (≈0.45%) y 10 (≈0.16%), respectivamente.

Tres entidades concentran los mayores números absolutos de titulados –Ciudad de México, Estado de México y Jalisco– con una proporción femenina que va de 54.15 % a 59.30 %. Puebla no solo aporta 5.65 % del total nacional, sino que supera el porcentaje nacional de mujeres por 0.56 puntos; Tlaxcala presenta la proporción más alta del trío vecino (60.43 %).
En la ventana Datos Abiertos del Registro Nacional de Profesionistas, consultado el sábado 31 de enero de 2026, se observaría que la titulada 1 048 576 correspondería a una alumna egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Y así, Gracia, entre porcentajes, brechas que se cierran y silencios que todavía pesan, se vuelve evidente que la presencia de las mujeres en las aulas y en los títulos no es una concesión reciente, sino el fruto de trayectorias sostenidas, muchas veces sin reflectores. Los boletines celebran lo visible; las cifras, cuando se leen con cuidado, dicen lo que falta. Aun así, algo se mueve. No siempre al ritmo que quisiéramos ni donde más se necesita, pero se mueve. Y quizá ahí, en ese avance que se abre paso contra viejas inercias, esta es la verdadera noticia.
Te lo dejo por escrito, maestra, para que no olvidemos que el futuro -este que ya asoma con nombres y apellidos- también se construye nombrando a quienes lo empujan cada día desde el aula. Alguien señala por ahí, que es tiempo de mujeres.
Bachilleratos agraciados
Cartas a Gracia
El Boletín 29. Ciberseguridad, sustentabilidad, IA, nanotecnología y producción digital, carreras estratégicas para el Edomex: Mario Delgado, publicado el lunes 18 de enero, anunciaría adicionalmente “la construcción de tres bachilleratos tecnológicos y la habilitación de cinco ciberbachilleratos [que incorporarían], a su oferta formativa nuevas carreras que responden a las necesidades del espectro nacional y vinculadas con la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el urbanismo y el desarrollo sustentable, la logística, la enfermería, la nanotecnología y la producción digital.
Con esta nueva infraestructura se generaron 8 mil 910 nuevos lugares mediante la construcción de seis bachilleratos tecnológicos y la realización de seis reconversiones, con el apoyo de la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, con impacto directo en los municipios de Chalco, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl y Texcoco”.
La prospectiva educativa evidenciaría un futuro luminoso para la educación media superior, Gracia; siempre y cuando, las declaraciones llegasen a feliz término. Todo parecería indicar un futuro promisorio por lo menos, para los nuevos bachilleratos tecnológicos, los ciberbachilleratos y las secundarias reconvertidas en bachilleratos vespertinos que pronto se convertirían en una manzana de discordia; no obstante, la rezagada Tabla 6.2a
Escuelas primarias, secundarias, y planteles de Educación Media Superior por entidad federativa según disponibilidad de servicios básicos (2018-2019 a 2021-2022), publicada por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (CONAEDU) señalaría que en el ciclo 2021-2022 el 64.8% disponía de ellos. En Puebla y en el ciclo escolar de referencia, el 72.9 % de los planteles escolares contaría con ellos; 8.1 puntos porcentuales más que el promedio nacional. En tanto que en Oaxaca el porcentaje descendería al 34.6 %, que equivaldría a una de cada tres escuelas.
La Tabla 6.2 Escuelas y planteles por nivel, tipo de servicio y mantenimiento según disponibilidad de servicios básico (2021-2023) elaborado a partir de una muestra constituida por 18 048 escuelas, reportaría que 11 410, el 63.2% de las “Escuelas [contarían] con servicios básicos completos”; 15 251 de ellas, el 84.5 %, dispondría de electricidad; 12 912, el 71.5 %, con agua potable; 13 943, el 77.3 %, con servicio de lavado de manos; 16 615, el 92.1 % del total, con sanitarios [de ellos 14 874, el 82.4% tendrían el carácter de independientes y 3 311, el 18.3 %, la de mixtos; ambas categorías calculadas a partir del total (16 615 sanitarios)].
El cuadro y las gráficas Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, publicado por el anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2024-2025 a cargo de la Dirección General de Planeación mostraría que, de las 21 175 escuelas de educación media superior [14 745 públicas + 6 430 privadas] el 93.2 % de las públicas y el 92.2 % de las privadas contarían con electricidad; 75.7 % públicas y 73.9 % privadas con computadoras; 56.9 % públicas y 50.7 % privadas con Conexión e Internet; 40.8 % públicas y 43.7% privadas con infraestructura adaptada para discapacidad; 1.5 % públicas y 1.9 % privadas con materiales adaptados para discapacidad; 78.7 % públicas y 77.1% privadas contarían con agua potable; 81.8% públicas y 80.8 % privadas dispondrían de lavabo de manos; 86.2 % públicas y 86.5 % privadas contarían con sanitarios independientes y, finalmente, 16.6 % y 17.8 % contarían con sanitarios mixtos.
Gracia, quizá el porvenir de la Educación Media Superior esté ya escrito en boletines y conferencias; pero, la realidad -esa que se mide con agua que no llega, luz que se va y sanitarios que fallan- seguiría esperando.
“Ojalá” que estas nuevas escuelas, tan celebradas en discursos, no terminen repitiendo la vieja historia de promesas sin mantenimiento y aulas sin servicios; porque, al final, ningún bachillerato será realmente “estratégico” si el futuro de sus estudiantes depende todavía de cargar cubetas, improvisar conexiones o estudiar a contraluz o de aportaciones voluntarias –obligatorias- que hacen madres y padres de familia.
Recordarías que grosso modo, el 36.6 % de los planteles de Educación Media Superior carecerían de alguno de estos servicios; situación que se agudizaría alrededor de 9 puntos porcentuales entre el subsistema estatal y el federal, y por si fuera poco, las carencias serían mayores en zonas rurales y marginadas que en las zonas citadinas, según hallazgos de MEJOREDU. Recuerda, Gracia que “lo que se cuida, crece; lo que se descuida, se pierde.”
Rebelión en la granja
Cartas a Gracia
Contra la costumbre estimada maestra, la segunda Carta a Gracia que envío en el 2026 dejaría de lado a la estadística educativa, y parcialmente, a los comunicados institucionales de la SEP y pasaría directamente, a revisar un asunto que podría formar parte del anecdotario político-educativo y que lejos de llamamientos, de trascender, tendría implicaciones serias en el quehacer educativo nacional.
El 25 de diciembre, un alto funcionario de la Secretaría de Educación Pública publicaría a través de su cuenta en X, una convocatoria para la creación de comités de defensa de «los valores del obradorismo y la Cuarta Transformación».
En su manifiesto aleccionaría a las almas libres, mediante la difusión de un procedimiento:
“En los Comités nos instruiremos, nos agitaremos y nos organizaremos como contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos y los operadores políticos que buscan privatizar la educación… Nuestra meta será refundar la Secretaría de Educación Pública [al tiempo que denunciaría] viejas prácticas de control y ejercicio del poder del modelo educativo neoliberal” dentro de la SEP
Esta refundación incluiría el lucro con capacitaciones, cuadernillos, soberanía curricular controlada por organismos como OCDE, FMI, BM y Coparmex; y fija términos (1 de enero-1 de febrero), ignorando que cualquier ingreso a las instituciones debería estar autorizado por los responsables los directores de cada plantel y los supervisores escolares.
Dos días después y a manera de respuesta, el Boletín 427. La Nueva Escuela Mexicana fortalece la educación pública con resultados y rectoría del Estado, el jefe de oficina de la administración federal resaltaría resultados de su encomienda y, entre ellos, los libros de texto distribuidos al inicio del ciclo escolar 2025-2026 (160 millones), incluidos los elaborados en lenguas originarias; las inversiones en becas “144 mil millones de pesos en becas y mejora de escuelas, beneficiando a más de 13 millones de estudiantes y miles de planteles educativos”; la transformación de los Consejos Técnicos Escolares” acorde a la propuesta pedagógica institucional; el impulso a “la rectoría del Estado sobre el Sistema Educativo Nacional (SEN)”, entre otros más.
Con posterioridad, Claudia Sheinbaum Pardo, titular del Ejecutivo federal, habría restado importancia ante el debate generado por la diatriba que iniciara Marx Arriaga, resaltando la importancia del proyecto pedagógico, de su soporte, los libros de texto gratuito y aderezando la declaración con una loa al interpelado: “Delgado está haciendo un buen trabajo” (Periódico La Jornada, martes 30 de diciembre de 2025, pág. 5).
Aun así, el día 8 de enero del 2026, Arriaga reiteraría su denuesto <<en contra de la sustitución de los Libros de Texto Gratuito “que diseñó la base magisterial por unos cuadernillos, pensados desde las gerencias de círculos empresariates”>>, comentarios expresados en la plataforma X, que estarían acompañados de un pronunciamiento [de la SNTE-CNTE] contra la neoliberal “alianza méxico aprende leyendo” y talleres intensivos de docentes y directivos, fechado el pasado día de reyes.
Los manifiestos enardecidos me harían recordar que hace algunos ayeres descubrí -tarde- a George Orwell y a dos de sus obras emblemáticas: 1984 y Rebelión en la granja. Ese hallazgo me remontaría a la época universitaria de los años setenta del siglo pasado, cuando la lectura de sus páginas me impactaría por la crudeza de sus críticas al totalitarismo y sus inquietantes pronósticos sobre el futuro.
Orwell anticiparía un mundo dividido en tres bloques hegemónicos: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental, que incluirían a EE. UU., Rusia y a China; bloques que simularían estar en guerra perpetua para justificar el control interno que ejercerían sobre sus sociedades. En ese escenario, la vida personal quedaba jefaturada por el Estado, bajo la mirada omnipresente del Gran Hermano que vigilaba incluso los espacios más íntimos por medio de televisores que transmitían lo que sucedía en los hogares de los ciudadanos.
Las relaciones afectivas se volverían clandestinas, perseguidas como actos subversivos. La delación se institucionalizaría: padres, compañeros, maestros y miembros de la sociedad podían ser acusados por “faltas” ideológicas; mientras los militantes juveniles [pioneros] adoctrinados por el Partido se convertían en instrumentos de vigilancia.
En suma, se anulaba al individuo en aras de un ente invisible que controlaba todo: “pensamiento, lenguaje, historia y verdad”. Hoy, esas advertencias resuenan más que nunca. Orwell, exmilitante del Partido Comunista Inglés, no solo describió un régimen no tan ficticio; a su vez alertaría sobre los riesgos universales de concentrar el poder absoluto y manipular la realidad como pronto se podría verificar en la Alemania nazi y la Rusia postleninista.
Por su parte, Rebelión en la granja, cuya versión cinematográfica se puede ver ocasionalmente en la televisión incluso caricaturizada, permitiría ser testigos de una asonada en contra del dueño de la granja y sus trabajadores. El cerdo Napoleón, al frente de los suyos, asumiría el liderazgo de los animales de la granja y pronto se establecerían principios que normarían su convivencia (siete leyes).
Poco a poco, los cerdos gozarían de privilegios que justificaban por el bien de todos los animales; al tiempo que se hacían cargo de la educación de las crías del resto de los camaradas, organizándose en comités, incluido uno de ellos que estaría encargado de la reeducación ideológica. Los animales pronto se darían cuenta que trabajaban más y comían menos; todos salvo los cerdos.
Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia.
Dos meses y el conflicto parecería que finaliza: UPN
Cartas a Gracia
Una tarjeta informativa de la Secretaría de Educación Pública compartida el 8 de diciembre, señalaría un acuerdo que autoridades educativas “y representantes estudiantiles [alcanzarían] para dar continuidad a la mesa de diálogo instalada en seguimiento a las inquietudes de la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN)”.
Dicho acuerdo parecería más una estrategia gubernamental, Gracia, que una intención que llevara al finiquito de una huelga que iniciara en un lejano 28 de octubre y que habría trascendido a la opinión pública.
Quienes recurrirían al paro habrían planteado sus demandas en un pliego petitorio que circularía incluso en medios nacionales y locales, tales como Ángulo 7. El documento fechado el 21 de octubre, exigiría una “solución inmediata y calendarizada a demandas urgentes de infraestructura, seguridad y calidad académica, emanadas de la Asamblea del 21 de octubre de 2025, exigiendo cuestiones que incluso serían indispensables para la vida de cualquier ser humano y más para las y los docentes en proceso de formación, tales como:
Apartado “I. Infraestructura, servicios y dignidad básica [y entre ellos, el] suministro de agua […] para los baños y regaderas, y además, poner bebederos para toda la comunidad estudiantil (para llenar botellas de agua); [de la misma manera] asegurar el suministro constante de papel higiénico en todos los sanitarios”.
El punto 3 del apartado demandaría “arreglar de manera urgente el servicio de luz en los edificios que presenten fallas”, en tanto que el punto 4 demandaría lo mismo solo que se referiría al equipo de cómputo de uso estudiantil.
En el Apartado II. Seguridad y protección civil demandarían “acciones concretas para proteger la integridad física y personal de toda la comunidad universitaria”, entre ellas: cámara de videovigilancia y torniquetes electrónicos que eviten que ajenos accedan al recinto universitario.
En el Apartado III. Cuestiones administrativas y derechos humanos [demandarían tanto el] cese al abuso de autoridad [como la formal] destitución de la Rectora actual; en el apartado IV demandarían Mejoras académicas y desarrollo y entre ellas, la de las prácticas profesionales “para los estudiantes de la Licenciatura en Pedagogía” [y de la misma manera] establecer un programa obligatorio de capacitación y actualización en temas de violencia dirigido tanto a alumnos como a docentes”.
Y finalmente en el apartado V. Demandas específicas por unidad y licenciatura, el documento anexaría el pliego petitorio “de la unidad 096 Norte formulado por sus alumnos [que incluiría demandas que requerirían, por un lado de soporte presupuestal y por otro, capacidad de gestión para la] creación de un Centro de Lenguas Originarias para la promoción y preservación cultural […] apoyo para la creación e implementación de un huerto comunitario”, y entre otros, demandarían la instalación de “baños neutros para la inclusión de las diversidades [y] botones de pánico principalmente en los sanitarios”.
La tarjeta informativa publicada por la SEP y a la que se haría alusión en esta carta que te enviaré hoy día, Gracia, ya habría contemplado la reunión realizada el viernes anterior [18-19 de diciembre], cita que presidirían Mario Delgado, secretario de Educación Pública, y Ricardo Villanueva, subsecretario de Educación Superior y a la que asistirían representantes de la comunidad universitaria.
Tras una reunión que duraría poco más de nueve horas, alcanzarían algunos acuerdos que iniciarían con “visitas técnicas a las unidades 098, 095 y 092 (Ajusco) entre el 19 y 22 de diciembre, y entrega un diagnóstico de infraestructura antes del 7 de enero de 2026 [y cuyo resultado se traduciría en] un plan integral de mantenimiento, rehabilitación y reconstrucción de planteles, basado en ese diagnóstico; [a la par, se realizaría una] auditoría a la gestión de la UPN (administrativa, académica y política) por parte de la SEP y órganos de control, cuyos resultados se harán públicos. [La sesión concluiría con la] garantía de “no represalias” contra los estudiantes que participaron en el paro”. [somoselmedio.com], [cincoradio.com.mx]
Un final feliz que tranquilizaría a quienes utilizan el tramo Ajusco del Periférico de la Ciudad de México.
Educación especial
Cartas a Gracia
El Boletín 400 Garantiza SEP derecho a la educación de personas con discapacidad con más de 6 mil 500 servicios educativos a nivel nacional, publicado el 3 de diciembre, resaltaría la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y que sería presidido por Noemí Juárez Pérez, subsecretaria de Educación Básica, destacaría la “disponibilidad de espacios” para atender en las <4 mil 817 Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular y mil 722 Centros de Atención Múltiple (CAM)>, así como la realización del “Cuarto Congreso de Educación Especial, Avances y Buenas Prácticas, que se realizar[ía] de manera virtual los días 5 y 6 de diciembre”, Gracia.
Tanto los Centros de Atención Múltiple (CAMs), como las Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER) formarían parte de la Dirección de Educación Especial (Dirección General de Educación Especial e Inclusiva) de la Subsecretaría de Educación Básica; dirección que sería definida en el anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2024-2025, como un “Servicio educativo destinado a personas con discapacidad, transitoria o definitiva, así como a aquellas con aptitudes sobresalientes que buscan atender a los educandos de acuerdo con sus características individualizadas, con equidad social, incluyente y con perspectiva de género”.
Contaría en el ciclo escolar 2024-2025 con 6 539 “escuelas” de las que 1 722 (26.33%) pertenecerían a los CAMs, y el resto 4 817 (72.29%) a USAER; 44 998 docentes de los que 13 823 (30.7%) estarían adscritos a los CAMS y 31 175 (69.28%) a los USAER y atenderían a un total de 677 929 personas atendidas* (*1/ La población total atendida incluye a los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, que pueden no estar asociadas a una discapacidad o aptitudes sobresalientes ) de las que 660 092 corresponderían al rubro: personas atendidas por área** (**La población atendida por área sólo incluye a los alumnos que presentan alguna discapacidad o aptitudes sobresalientes. FUENTE: Sistema de Estadísticas Continuas de Educación del Formato 911, DGPPyEE, SEP).
Los CAMs y los USAER contarían de acuerdo a la fuente citada, con 677 929 alumnos (personas atendidas) en las áreas: ceguera 2 061(0.30%); baja visión 6 253 (0.922%); sordera 3 656 (0.53%) ; hipoacusia 8 597 (1.265%); discapacidad motriz 15 218 (2.24%); discapacidad intelectual 99 235 (14.63%); aptitudes sobresalientes 35 136 (5.18%); otras condiciones 489 936 (72.26%).
Este último apartado podría incluir la atención a alumnos que padezcan: “trastornos del espectro autista (TEA); trastornos de lenguaje y comunicación (afasia, dislalia severa); trastornos emocionales y conductuales (ansiedad, TDAH, depresión infantil); trastornos de aprendizaje (dislexia, discalculia, disgrafía); enfermedades crónicas que impactan el aprendizaje (epilepsia, diabetes, cáncer en tratamiento); condiciones múltiples (combinación de dos o más discapacidades); situaciones socioemocionales complejas que requieren intervención especializada”.
El cuadro Educación especial por entidad federativa, Gracia, permitiría revisar algunas entidades en lo particular. Puebla tendría 189 escuelas de éste nivel; tan solo el 2.89% de las que prestan este servicio en la republica mexicana, y de ellas 52 (27.51%) pertenecerían a los CAMs y 137 (72.24%) corresponderían al USAER; contaría con 1 544 docentes, el 3.43% de total nacional y de ellos corresponderían 412 (26.68%) al CAM y 1 132 (73.31%) al USAER y que atenderían a 15 528 alumnos, el 2.29% del total nacional. De ellos, 2 536 (16.33%) pertenecerían al CAM y 12 992 (83.66%) al USAER.
El estado de Puebla contaría adicionalmente con tres planteles CAPEP (Centro de Atención Psicopedagógica de Educación Preescolar) especializados en brindar servicios a niñas y niños con “Necesidades Educativas Especiales (NEE) en preescolar, ofreciendo terapias de lenguaje, psicología, psicomotricidad y trabajo social para asegurar su integración y permanencia en el sistema regular, trabajando de forma individual, grupal o a través de equipos móviles en las escuelas”; contabilizados en los 189 planteles mencionados.
Aunque un reporte Educación Especial en Puebla (2024–2025) tomado de la fuente “SEP Puebla (junio 2024) y DGPPyEE. Diseño institucional azul-verde”, mencionaría contar con una “Cobertura estatal. 217 municipios”.

El Gráfico Escuelas y docentes de Educación Especial, señalado en la página 44 de la publicación Estrategia Estatal de Formación Continua, mostraría una concentración de estos servicios en municipios con una mayor densidad de población dejando en la indefensión a varios, más de dos terceras partes de ellos. Tan solo 84 municipios de 217 contarían con servicios de Educación especial.









