Sheinbaum

El diferendo Zedillo_ Sheinbaum

                                                                                     *Dr. Julián Germán Molina Carrillo.

En el fragor de la polémica que se desató en el país en las últimas semanas, por la transmisión de los spots de la Secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos Kristi Noem en contra de los migrantes, acusándolos de ser delincuentes y advirtiéndoles de las consecuencias que sufrirán en caso de intentar ingresar a territorio estadounidense en forma ilegal, mediante una campaña millonaria a nivel internacional y que fue difundida en las televisión mexicana en horarios estelares y en los partidos de futbol de la liga MX.

Lo que desató el rechazo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de las bancadas de todos los partidos con representación en ambas cámaras del poder legislativo y que dio paso a que la presidenta, con el afán de evitar que este tipo de publicidad de un país extranjero se difundiera en medios mexicanos  presentara su iniciativa de reforma a la ley de telecomunicaciones y radiodifusión que muchos críticos y analistas como el periodista Raymundo Riva Palacio han calificado como:” centralista, autoritaria y de control social y político” y otros que la han calificado como “ley censura”, por su contenido y el control que el estado pretende ahora ejercer en contra de la libertad de expresión.

Las criticas a la iniciativa y las descalificaciones en contra de la presidenta a quien se ha acusado de autoritaria, la obligaron a frenar  su aprobación, por lo que el Senado de la República, está convocando a un conversatorio, para escuchar las opiniones de expertos, académicos y de organizaciones de la sociedad civil, que de ninguna manera los obligan a ser tomadas en cuenta para una eventual modificación del texto de la iniciativa, como hubiera ocurrido en el ejercicio de un parlamento abierto, lo que significa que la estrategia del oficialismo, es ganar tiempo con otros distractores, para que al final se eche a andar la maquinaria legislativa y se apruebe el proyecto sin ningún cambio o con modificaciones mínimas, justificando que se escuchó al pueblo y que ellos manifestaron su aprobación, como ocurrió en los foros para la reforma al poder judicial.

Así en pleno debate público, por la eventual aprobación de la iniciativa de reformas a la ley de telecomunicaciones y radiodifusión, el ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, publicó en la Revista Letras Libres un artículo denominado: “México: de la democracia a la tiranía”  donde hace una crítica y cuestiona la reforma judicial impulsada por el ex presidente AMLO al señalar: “La reforma hoy en marcha destruye todos esos avances, politiza la impartición de justicia, y somete a la corte a los intereses de un solo partido: las formas con las que el oficialismo ha impuesto su iniciativa- con mentiras, extorsiones y fraudes a la Constitución- dibujan de cuerpo entero un proyecto político que desprecia la ley, la división de poderes y finalmente la democracia. La eliminación de organismos autónomos, la ampliación de la prisión preventiva oficiosa, la desaparición del derecho efectivo a la transparencia, la cooptación de las fuerzas armadas y la captura del poder judicial -todas ellas acciones emprendidas por el partido gobernante- dejan al descubierto que la “transformación” buscada por Morena consiste en acabar con la joven democracia mexicana y construir en su lugar un régimen tiránico”

El artículo por su contenido y reflexiones vale la pena, analizarlo; resalta además el hecho de que el expresidente decide volver a opinar sobre asuntos de la vida pública del país, obligado por el hecho de la aprobación de la reforma judicial y por el golpe a la democracia que ha significado la aprobación de las reformas de lo que se ha denominado como el segundo piso de la 4T impulsadas al final del sexenio de AMLO y por la actual presidenta.

La reacción de Claudia Sheinbaum a la publicación del artículo, no se hizo esperar por lo que en su conferencia mañanera, dio respuesta acusándolo de que ahora resulta que Zedillo es un demócrata y del que califico como el mayor fraude de la historia de México con el FOBAPROA, entre otros cuestionamientos a su gobierno.

En una segunda carta Zedillo respondió a la presidenta y le aclaró que el fobaproa fue sometido a una auditoria externa por un profesional independiente del extranjero y que sus resultados fueron dados a conocer en su momento y le pidió a la presidenta a su vez -se realicen auditorias independientes sobre la destrucción del NAIM en Texcoco, la construcción de la refinería dos bocas y el Tren Maya.

La respuesta de la presidenta ha sido, en el sentido de descalificar las acusaciones de Zedillo, sin dar respuesta a sus argumentos, sólo con calumnias, insultos y amenazas.

También la presidenta ignoró la propuesta de Zedillo de que se nombre un auditor internacional independiente, que audite el fobaproa y las obras insignia del expresidente AMLO y ahora su respuesta se centró en pedir se investigue a Zedillo por sus presuntos nexos con el crimen ante la difusión después de 25 años de unas grabaciones presuntamente entre la esposa del expresidente Ernesto Zedillo, Nilda Patricia, con el líder del cartel de Colima Jesús Amezcua Contreras casualmente dadas a conocer  por el hijo del general Jesús Gutiérrez Rebollo, César Gutiérrez Priego, quién busca ser electo como Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que seguramente pretende cobrar el favor al oficialismo pidiendo ser apoyado para ganar la elección el próximo 1 de junio.

La confrontación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Ernesto Zedillo continuara seguramente los próximos días, mientras las presiones del presidente de Estados Unidos Donald Trump sobre el gobierno mexicano y la presidenta continuarán.

Bajo este escenario los ciudadanos lo que deseamos es que se aclaren las acusaciones y que realmente se transparenten todas las acciones de gobierno de los expresidentes, sin importar su filiación política, por el bien de México, ya que en la época moderna somos el único país de América latina, donde ningún expresidente ha sido llamado a cuentas ante la justicia y menos aún pisado la cárcel por los delitos y faltas cometidos durante su gobierno.

 

*director fundador del Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla.

Sheinbaum – AMLO, el rompimiento que viene

                                                                                    *Dr. Julián Germán Molina Carrillo.

La encomienda y el compromiso asumido por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el expresidente AMLO, desde que el segundo impulsó su candidatura a la presidencia, un año antes de las elecciones del pasado dos de junio de 2024, fue la de ejecutar el denominado segundo piso de la cuarta transformación; la que hoy cada día se tambalea y  encuentra en grave riesgo de no cumplirse, ante las circunstancias que enfrenta nuestro país, de diversa índole y que es necesario analizar, a fin de determinar, lo que le espera a la presidenta en los meses por venir.

Aún y cuando el oficialismo tiene el control absoluto del poder legislativo y de que sus iniciativas y reformas, difícilmente podrían ser bloqueadas o sujetas a modificaciones, lo ocurrido hasta ahora, nos demuestra que quienes controlan ambas cámaras, la de diputados con Ricardo Monreal y la de senadores con Adán Augusto López, han impuesto decisiones y cambios, desafiando a la presidenta, como por ejemplo la designación de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la CNDH y la modificación a la entrada en vigencia de la reforma constitucional contra el nepotismo en los cargos públicos, para las elecciones de 2030, en un claro desacato a la iniciativa de la presidenta que la propuso para 2027, hecho que nunca hubiera ocurrido en el gobierno de AMLO, cuyas ordenes e iniciativas, no se les cambiaba ni una coma, para no despertar su ira.

A los hechos anteriores podemos sumar la división de la alianza de Morena y sus aliados PT y PVEM en la aprobación del dictamen de la Comisión instructora para el desafuero del ex gobernador de Morelos y actual diputado federal Cuauhtémoc Blanco, para lo que debieron echar mano de los votos del PRI, para protegerlo, cubriéndolo de un manto de impunidad y sin importarles, lo que ello significaba para la imagen de la presidenta, quién declaró en su toma de protesta la frase: llegamos todas y que se vino abajo por la postura del oficialismo de apoyar a costa de todo la impunidad de su compañero de bancada.

A pesar de ello, la presidenta no ha perdido la calma y ha tratado de no llegar a una confrontación pública, con Monreal y Adán Augusto López, lo que pudiera significar una fractura o división entre quienes le son leales y fieles, con aquellos que siguen venerando a AMLO y sienten que es su obligación dejar claro a la presidenta que necesita de ellos y que no basta su voluntad para la toma de decisiones, dejando el mensaje de que si las cosas se salen de control, pudieran usar su cargo para poner en jaque la figura  y autoridad presidencial.

El escándalo que se dio a conocer a nivel nacional, por la millonaria campaña anticipada de la senadora Andrea Chávez de Chihuahua, para lograr posicionarse para ser la candidata a la gubernatura, con el apoyo de Fernando Padilla empresario beneficiado con contratos otorgados durante el gobierno de Adán Augusto López en Tabasco y después con su sucesor Carlos Manuel Merino Campos, así como del ex gobernador de Chiapas Rutilio Escandón, que provocó reclamos de los partidos de oposición PRI y PAN en el Senado y una declaración de la presidenta en su conferencia mañanera del Pueblo, descalificando los actos adelantados de campaña de la senadora y el dispendio de recursos utilizados en las caravanas médicas en las poblaciones de la Sierra de Chihuahua, con la respuesta de la senadora de que la presidenta no podía descalificarla, si ella también había hecho campaña adelantada a la presidencia de la república dos años antes, declaración que representa un desafío a la investidura presidencial, lo que no importó a la senadora, que cuenta con el apoyo de Adán Augusto López.

Si revisamos la situación en los gobiernos de los 24 estados que maneja Morena, aún y cuando todos los gobernadores se han pronunciado por apoyar las políticas y decisiones de la presidenta firmando cuanto desplegado o manifiesto se ha requerido a nivel nacional para respaldarla; no dejan de existir divisiones y luchas por los compromisos que tienen varios de ellos tanto con Ricardo Monreal, como con el grupo de Adán Augusto López, a los que les deben haber sido postulados y después haber recibido los apoyos necesarios para alcanzar el triunfo en sus estados.

En cuanto a la situación, que se vive al interior de Morena, aún y cuando la “presidenta del partido” Luisa María Alcaide se ha pronunciado públicamente por respaldar las decisiones y políticas de la presidenta, sin confrontar las acciones de Monreal y Adán Augusto López; para la militancia del partido, es evidente que quién maneja en los hechos el partido es el hijo de AMLO, Andrés Manuel López Beltrán con quién todos los presidentes de las dirigencias de los estados, se subordinan al considerar que siguen las directrices del expresidente, de quién suponen desea que su hijo sea impulsado  para alcanzar la candidatura presidencial en 2030.

Las decisiones que ha tomado la presidenta, para cumplir las exigencias del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, para detener la migración y la producción y tráfico de fentanilo; así como la cooperación para exterminar a los carteles del narcotráfico que ha declarado como grupos terroristas, a fin de evitar la aplicación de los aranceles a los productos mexicanos que se exportan al vecino del norte para lo cual ha modificado la estrategia de seguridad y combate a la delincuencia, han significado romper con las políticas y actuación de las fuerzas de seguridad que se implementaron en el gobierno de AMLO: dejando además al descubierto la complicidad y contubernio que en seis años, existieron entre los capos de los carteles con autoridades de los tres niveles y algunos empresarios; por lo que a la presidenta le es casi imposible defender al gobierno anterior, cuyos escándalos se dan a conocer semana tras semana, como en el caso del huachicol fiscal que ha afectado por más de 500 mil millones de pesos al país, de acuerdo a los últimos reportes y en el que se han visto involucrados funcionarios aduanales y de los gobiernos del norte del país.

Después de las elecciones de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia que se llevarán a cabo el 1 de junio, en todo el país y de cuyos resultados depende que el oficialismo tome el control absoluto del Poder Judicial Federal; que fue uno de los compromisos de la presidenta con AMLO, vendrá un momento decisivo para la presidenta, quién deberá decidir, entre seguir las directrices de AMLO y terminar con las acciones del segundo piso de la 4T, con las consecuencias subsecuentes, o bien, romper con el y asumir su papel como presidenta, por el bien del país, defendiendo los intereses de los ciudadanos y haciendo un lado, el populismo y presiones del ex presidente y su cúpula, que siguen empecinados en anteponer sus intereses a los de la Nación.

                               *director fundador del Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla.

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