Gustavo Santin

Atlas de los servicios educativos de Puebla

Cartas a Gracia
Querida Maestra:

La primera edición del Atlas de los servicios educativos. Representación cartográfica del acceso y prestación de los servicios educativos en México permitiría revisar el apartado Indicadores de infraestructura de las escuelas de primaria y secundaria por municipio, ciclo escolar 2021-2022. Estado de Puebla; aunque los promedios locales diferirían del nacional que correspondería a la muestra obtenida de los indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (pág. 55) del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025.

El rubro electricidad del renglón Acceso a servicios básicos en las escuelas de primaria y secundaria del Atlas en cuestión, permitiría verificar que en ciclo escolar 2021-2022, en 88 municipios, el 40.5 % de las escuelas de primaria y secundaria contaría con servicio de electricidad al 100%, en tanto que 59.44 % de las escuelas carecería de él y entre ellos -casualmente- se encontraría el municipio de Puebla (96.7 %); en el rango del 90 al 99 % se ubicarían las escuelas de 80 municipios; en el rango del 80 al 89 % se encontrarían las escuelas de 35 municipios; en el rango de 70 a 79% estarían los planteles de ocho municipios; en el rango de 60 a 69 % se contabilizarían a 4 instituciones; y por último, en el de 50 a 59 % estarían ubicadas 2.

Paradójico; pero, en una época de postmodernidad e inteligencia artificial, el rubro computadoras mostraría una realidad devastadora. En solo siete municipios de la entidad, las escuelas de primaria y secundaria contarían con computadoras; aunque no se especificaría que fuesen para uso educativo (Chigmecatitlan; La Magdalena Tlatlauquitepec; Mixtla; San Martín Totoltepec; San Miguel Ixtlan; Tlanepantla y Zongozotla).

Si bien, solo Mixtla reportaría en ese ciclo escolar, que sus escuelas tendrían -en su totalidad- acceso a internet; en tanto que, las escuelas primarias y secundarias de 2 municipios reportarían contar, en un rango de 90 a 99 %, con ordenadores, y bien, escuelas aludidas de 14 municipios, contarían  con computadoras en un rango del 80 al 89 %; las instituciones de 21 municipios se situarían en el rango del 70 al 79 % y 37 municipios estarían encasillados en el rango de 60 a 69 % y 60 instituciones en el rango inmediato inferior (50 a 59%).

32 municipios reportarían que sus escuelas se localizarían en el rango de 40 al 49%; 22 municipios reportarían que sus planteles estarían entre 30 y 39 %; 11 indicarían que las escuelas referidas se ubicarían en el rango entre 20 y 29 %; 2 municipios (Teotlalco y Chinantla) que sus escuelas estarían en el rango de 10 a 19 %, y finalmente, las escuelas de los municipios Albino Zertuche, Coatzingo y Tepemaxalco serían reportadas en 0.

Otro de los servicios de infraestructura contemplado en el rubro de referencia -objeto de la Carta a Gracia-  se vincularía a la promesa de internet para todos en el que solo el municipio de Mixtla señalaría que sus escuelas de primaria y secundaria contarían con el servicio al cien por ciento; las instituciones de 4 municipios contarían con este servicio en un rango de entre 80 y 89 % y las de otros 4 dispondrían de internet en una rango de entre 70 y 72%; en el rango de 60 al 69% estarían contemplados los planteles de 12 municipios y entre ellos se ubica el de Puebla (64%).

Las escuelas de referencia de 21 municipios reportarían contar con acceso a la red en un rango de 50 al 59 % y las instituciones de 11 municipios entre -los que se encontraría Atlixco– se posicionarían en el rango del 40 al 49 %. Las escuelas de 19 municipios se ubicarían en el rango de entre 30 y 39 %; escuelas de 22 municipios reportarían contar con conectividad en un rango del 20 al 29%; 23 municipios cuyas escuelas se encontrarían en el rango del 10 al 19%; y para cerrar el recuento, escuelas de primaria y secundaria de 28 municipios no dispondrían de conectividad a la red.

A la luz de estos números que más parecen espejos rotos que estadísticas modernas, una cosa queda clara: el mapa educativo de Puebla no se dibuja con drones ni con discursos, sino con apagones, desconexiones y carencias que en ciertos rincones parecen no tener prisa por irse. Sorprende -o quizá ya no tanto- que en pleno siglo XXI, el acceso a la electricidad aún sea una lotería municipal; que la presencia de computadoras se cuente casi como si fueran vestigios arqueológicos; y que el Internet, esa herramienta que se promete como llave del presente, siga abriéndose sólo para unos cuantos.

Y mientras tanto, en las aulas -esas donde tú, Gracia, te jugarías cada día más de lo que el papel reconocería- se seguirían resolviendo aprendizajes con los recursos del siglo pasado… cuando llegan. Dicen que “donde falta luz, sobra ingenio”; sin embargo, entre más miro estos datos, más me convencería de que ese refrán, aunque bonito, no debería seguir aplicándose para las escuelas del estado.

Servicios básicos e infraestructura

El Comunicado conjunto 2. Mario Delgado [SEP] y Emilia Esther Calleja [CFE] acuerdan ruta de trabajo para fortalecer servicios e infraestructura escolar de la SEP, publicado el 19 de febrero de 2026, permitiría ahondar en la información disponible y conocer –parcialmente-, virtudes y entuertos que aquejarían a escuelas de educación obligatoria y media superior contempladas en la muestra.

Estos datos serían evidenciados en los cuadros: a) Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (pág. 55) del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025; y, b) Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento de la Mejora Continua de la Educación 2022 -liquidado por su creador-

El cuadro que a continuación se muestra Gracia, señalaría que de un universo que contemplaría a un total 191 536 planteles de educación básica; de ellos -se aprecia en las columnas 1 y 2- corresponderían 163 645 (85.43%) a escuelas públicas de las que 32 729 (19.7%) aún esperarían que un milagrito los contemple en el presupuesto de la Comisión Federal de Electricidad y se haga la luz; 20 624 corresponderían -columnas 3 y 4- a la muestra de educación media superior y de esos planteles pertenecerían 14 383 (70%) a escuelas administradas por el estado.

1/ No incluye inicial. Se excluye la información de las escuelas de cursos comunitarios del Conafe, debido a las características propias de los servicios que presta.
FUENTE: Cálculos con base en cifras del Sistema de Estadísticas Continuas de Educación del Formato 911, DGPPyEE, SEP.

El cuadro Disponibilidad de servicios básicos en escuelas o planteles de la publicación SI MEJOREDU del Sistema de Información para el Seguimiento  de la Mejora Continua de la Educación 2021-2022 mostraría, que de un universo de 67 252 escuelas de educación primaria, 63 279, (94.09%) contarían con electricidad, en tanto que el resto 3 973 carecería de él.

De la misma muestra, 16 637 (24.7%) escuelas del nivel contarían con conexión a internet. El rubro secundaria -de un cuadro compilado por Carlos Cruz Cinco, a partir de dos cuadros de MEJOREDU- presentaría que de una muestra de 7 376 planteles de secundaria, 7 099, (96.24%) cuentan con electricidad, número y porcentaje que descendería al verificar la columna conexión a internet y que privilegiaría a 3 651, (49.49%) de escuelas de educación media básica (1 de cada 2 secundarias).

Las cifras revisadas, Gracia, terminarían mostrando que, pese al optimismo del Comunicado Conjunto 2, la infraestructura escolar seguiría revelando carencias elementales: decenas de miles de escuelas de educación básica aún esperarían electricidad y solo una fracción contaría con conectividad suficiente para sostener prácticas pedagógicas contemporáneas; en media superior, el panorama no sería muy distinto, con más de un millar de planteles operando sin luz y apenas la mitad accediendo a internet.

Los datos de SI‑MEJOREDU confirmarían que incluso en muestras más acotadas persisten rezagos estructurales que ningún boletín podría disimular.

Así, antes que celebrar rutas de trabajo, convendría recordar que la garantía del derecho a aprender comienza por lo mínimo: que la escuela tenga luz, agua, servicios dignos y una conexión que permita mirar más lejos que el pizarrón. “A falta de pan, buenas son las ganas… pero no alcanzan para encender la luz.”

Marco normativo de los libros de texto gratuitos

Cartas a Gracia
Estimada Maestra

El sainete que escenificaría el exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública permitiría revisar el marco normativo que daría vida pública a los libros de texto gratuitos y que partiría de lo establecido en el Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicano, artículo en el que se establecería que:

“Corresponde al Estado la rectoría de la educación, la impartida por éste, además de obligatoria, será universal, inclusiva, pública, gratuita y laica […]. En la fracción I establecería que “dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa [y en la II, señalaría que] El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios […] será democrática, considerando a la democracia […] como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; […] será nacional […] contribuirá a la mejor convivencia humana […] respeto por la naturaleza […], evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos”.

Otros incisos precisarían otros criterios como la inclusión; la interculturalidad; la integralidad y la excelencia; en tanto que la fracción IV establecería que “toda la educación que el Estado imparta será gratuita”; criterios que condicionarían contenidos y calidad de los libros de texto gratuitos.

El Artículo 23 del Capítulo V. De los planes y programas de estudio del Título Segundo. De la Nueva Escuela Mexicana de la Ley General de Educación establecería:

“La Secretaría determinará los planes y programas de estudio, aplicables y obligatorios en toda la República Mexicana, de la educación preescolar, la primaria, la secundaria, la educación normal y demás aplicables para la formación de maestras y maestros de educación básica, de conformidad a los fines y criterios establecidos en los artículos 15 y 16 de esta Ley; y en consonancia, el Artículo 22 determinaría: «Los libros de texto que se utilicen para cumplir con los planes y programas de estudio para impartir educación por el Estado y que se derive de la aplicación del presente Capítulo, serán los autorizados por la Secretaría en los términos de esta Ley, por lo que queda prohibida cualquier distribución, promoción, difusión o utilización de los que no cumplan con este requisito [aplicable a las instituciones de educación básica particular, que operan a partir de una autorización otorgada por el gobierno]. Las autoridades escolares, madres y padres de familia o tutores harán del conocimiento de las autoridades educativas correspondientes cualquier situación contraria a este precepto».

Adicionalmente, el Artículo 113 del Capítulo Único De la distribución de la función social en educación [del] Título Séptimo Del Federalismo educativo [precisaría:]

Corresponden de manera exclusiva a la autoridad educativa federal las atribuciones siguientes:

I. Realizar la planeación y la programación globales del Sistema Educativo Nacional;
II. Determinar para toda la República los principios rectores y objetivos de la educación inicial, así como los planes y programas de estudio para la educación preescolar, primaria, secundaria, la normal y demás para la formación de maestras y maestros de educación básica, para lo cual considerará la opinión de los gobiernos de los Estados, […];
IV. Elaborar, editar, mantener actualizados y enviar a las entidades federativas en formatos accesibles los libros de texto gratuitos y demás materiales educativos, mediante procedimientos que permitan la participación de los diversos sectores sociales involucrados en la educación. Al inicio de cada ciclo lectivo, la Secretaría deberá poner a disposición de la comunidad educativa y de la sociedad en general los libros de texto gratuitos y demás materiales educativos, a través de plataformas digitales de libre acceso;
V. Autorizar el uso de libros de texto para la educación preescolar, primaria y secundaria;
VI. Fijar lineamientos generales para el uso de material educativo para la educación básica;
XXII. Las necesarias para garantizar el carácter nacional de la educación básica, la media superior, la educación indígena, inclusiva, para personas adultas, la normal y demás para la formación de maestras y maestros de educación básica, así como aquellas que con tal carácter establezcan esta Ley y otras disposiciones aplicables”.

Adicionalmente la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuitos estaría facultada y de acuerdo al “Reglamento Interior de la Secretaría de Educación Pública, [para] dictaminar sobre libros de texto, así como el diseño técnico y la elaboración de dichos libros, de conformidad con las facultades que al efecto establece la Ley Federal de Educación [entre otras atribuciones más].

El marco normativo institucional tendría marcada una ruta permanente de mejora, cambio y  modificaciones al que se someterían planes, programas de estudio y lo mismo los libros de texto gratuitos.

Su elaboración estaría sobre las decisiones y los caprichos de un solo funcionario que se atribuya la elaboración de los 107 libros de texto gratuitos, Gracia.

Escuelas inseguras

Cartas a Gracia
“Cuando el silencio se sienta en el pupitre de enfrente”

Hay textos que deberían comenzar por la ley, no por los hechos. Y este es uno de ellos. La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en su Artículo 12, establecería de manera inequívoca que toda persona que tenga conocimiento de una posible vulneración a los derechos de una niña, niño o adolescente está obligada a informarlo de inmediato a la autoridad competente (https://acortar.link/acmHO3), garantizando medidas de protección, investigación y restitución.

El mismo marco legal -en su Capítulo Octavo, particularmente el Artículo 46 y en sus diferentes fracciones- recordaría que todas las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir libres de violencia, y que las instituciones deben implementar mecanismos de atención, canalización, seguimiento y promoción de la convivencia escolar armónica.

Si la norma es clara, Gracia, la pregunta inevitable en casos de agresión sería: ¿dónde estaría la maestra o el maestro? ¿Dónde estaría quien debería ejercer la vigilancia mínima que protegería a un grupo escolar? ¿Y dónde estarían, también, quienes deberían supervisar a esa maestra o maestro?

Habría días en que una nota periodística parecería más un espejo que una noticia. Esta semana, el caso documentado por la periodista Yadira Llaven Anzures en La Jornada de Oriente, ocurrido en una primaria de Cuautlancingo, volvería a mostrarnos lo que se preferiría no ver: que la escuela -ese espacio que debería ser seguro- también podría fallar.

La historia se conocería a finales de enero, aunque los hechos habrían ocurrido meses antes. La comunidad se movilizaría, la familia denunciaría, la escuela ¿activaría? protocolos tarde y el aula terminaría sustituida por clases a distancia. En la puerta del plantel quedaría la incertidumbre, el enojo y la sensación de que algo esencial no funcionaría.

Porque, Gracia, este no sería un caso aislado. Aunque México no contaría con un registro nacional que clasificara de manera precisa los hechos de violencia dentro de las escuelas, las señales estarían ahí y hablarían de un patrón que crecería, se diversificaría y se normalizaría. A nivel nacional, las encuestas indicarían que el 28 % de los adolescentes de 12 a 17 años reportarían acoso escolar en los últimos doce meses, unos 3.3 millones de estudiantes según referiría la ENADIS 2022 del INEGI, [cálculo y divulgación de REDIM (2023)].

En 2023, los servicios de salud registrarían 943 niñas, niños y adolescentes atendidos por agresiones dentro de la escuela, la cifra más alta desde que se contaría con registros sistemáticos. Dos de cada tres víctimas serían adolescentes, un tercio niños de primaria y casi 4 % menores de cinco años (Sistema Nacional de Información en Salud 2023).

Y si en la vida adulta 92.9 % de los delitos no se denunciaría ni generaría una carpeta de investigación (ENVIPE 2024 [datos de 2023], ¿qué podríamos esperar del mundo infantil, donde el silencio pesaría más que la valentía? Puebla, por supuesto, tampoco sería la excepción. Entre 2022 y mayo de 2024, la autoridad educativa estatal documentaría 74 casos de violencia dentro de planteles públicos, con 63 alumnos afectados por agresiones físicas, verbales, ciberacoso y otras formas de vulneración (e-consulta basada en información entregada por la SEP-Puebla vía transparencia).

Si se ampliara la mirada a seis años, se conocería que la Secretaría de Educación reportaría 105 denuncias de acoso escolar y 28 ceses de docentes por violencia, lo cual revelaría que el sistema no es ajeno a estas fracturas (SEP-Puebla, noviembre 2024).

Mientras tanto, la respuesta institucional se repetiría: “Se activaron los protocolos” (https://acortar.link/ypLAr4), como si decirlo fuera equivalente a aplicarlos correctamente. Pero el protocolo llegaría tarde, Gracia, cuando el niño necesitaría semanas o meses para encontrar palabras.

Llegaría tarde cuando la dirección escolar no escucha con prontitud. Llegaría tarde cuando la comunidad debería protestar afuera del plantel para que alguien atienda. Y llegaría tarde -sobre todo- cuando el mensaje hacia los estudiantes es que hablar podría costarles la escuela y más si se privilegiara a los agresores sobre el afectado, so pretexto de su edad y priorizando sus derechos, asumiendo la directora el papel de juez y parte y sin turnar el caso a las autoridades competentes.

Por eso se diría sin tapujos: México no estaría midiendo la violencia escolar con la rigurosidad necesaria; y esa ausencia de información fina sería, en sí misma, una forma de desprotección. Si quienes deberían hacerlo no nombran el lugar exacto donde ocurriría un hecho, no podría prevenirse.

Si no se sistematizan de manera transparente, las políticas serían solo hojas sueltas. Si quienes deberían hacerlo no acompañan a las víctimas con oportunidad, la escuela dejaría de enseñar ciudadanía y empezaría a enseñar miedo.

Lo urgente no sería castigar -que también- sino reconstruir la cadena completa de cuidados: vigilancia presente, escucha temprana, formación docente sólida, atención psicológica de largo aliento y una integración real entre escuela, familia y autoridad. Porque las obligaciones legales ya existirían. Lo que faltaría sería cumplirlas con la seriedad que merecerían quienes ocupan los pupitres.

Y se volvería al inicio, Gracia, porque ahí está la pregunta que no podríamos evadir: ¿dónde estaría la maestra o el maestro? ¿Dónde estaría la escuela cuando más se le necesitaba? ¿Y dónde estaría la sociedad cuando el silencio se sentaría en el pupitre de enfrente?

El papel de las mujeres en la profesionalización del país

Cartas a Gracia
Parecería que Mario Delgado ensaya la tarea, la corrige, la transmite y su oficina de Comunicación Social emite un nuevo boletín. Sucedería así con temas como el Marco Curricular Común y el que te comparto en la Carta a Gracia que te envío este día, dedicado al Boletín 52: Durante la presente administración se registraron más de un millón 100 mil títulos y cerca de 800 mil cédulas: Mario Delgado, publicado el 3 de febrero, que parecería ser una copia al carbón del Boletín 31. Mujeres fortalecen su presencia en ingeniería y ciencias aplicadas en México: Mario Delgado Carrillo que estaría en la web a partir del 20 de enero.

Ambos boletines concordarían en el número de títulos registrados (1 100 000) aunque diferirían en el número de cédulas emitidas; 700 000 en el comunicado 31 contra 800 000 en el boletín 52, si bien, en la Carta anterior, te compartiría que una búsqueda en la ventana Datos abiertos del Registro Nacional de Profesionistas “observaría que la titulada 1 048 576 correspondería a una alumna egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí”.

Argumentos en torno a un documento fundamental para justificar la contratación profesional en los sectores público y privado, cuyo acceso mediante el portal citado, estaría abierto para cualquiera que desee consultarlo de manera digital y en cuyos contenidos coinciden, parcialmente.

No obstante, las coincidencias y las diferencias entre los comunicados oficiales, habría un pretexto para profundizar en las cifras de titulados que se presenta como anillo al dedo.

De ese cuadro Gracia se habrían sacado las siguientes reflexiones, tomadas de las Estadísticas de la ANUIES del ciclo escolar 2024-2025 cuyo origen estaría en el Formato 911 de Educación Superior, el que reportaría que el total de titulados en ese ciclo escolar ascendería a 791 224 personas y de ellas 449 512, el 56.8% son mujeres, porcentaje que coincidiría con lo reportado por el titular de la oficina educativa del gobierno federal en su comunicado de prensa.  De la estadística considerada resaltan las columnas de titulados con discapacidad 5 563 (0.77%) y la de titulados hablantes de lenguas originarias: 7 170 (0.96%). Las proporciones se mantendrían en las entidades federativas.

Puebla contaría en el ciclo de referencia con 44 789 titulados, el 5.65% del total nacional; de esa cifra 25 691, el 57.36% corresponde a mujeres tituladas, porcentaje superior al del total nacional en 0.56 puntos. Por cuestiones de vecindad y de cercanía emocional Gracia, se revisaría la situación que privaría en Veracruz y Tlaxcala.

El primero de ellos contaría con 40 695 titulados, el 5.14% del total nacional, tan solo 0.51 décimas de punto porcentual menos que la entidad de Zaragoza; de ellos 23 193, el 56.99% son mujeres. Del universo 126, el 0.30% corresponden a titulados con alguna discapacidad y 379, el 0.92% de su total, correspondería a titulados hablantes de lengua indígenas; en tanto que el segundo contaría con 6 275 titulados, el 0.795% del total nacional y distante de Puebla en -4.86 puntos porcentuales; de ellos 3 792, el 60.43% son mujeres y 28, el 0.44% contaría con alguna discapacidad. 10 de ellos, el 0.15% son titulados hablantes de lenguas originarias”, a las que se agregarían otras, que destacan por la concordancia con el tema que se aborda.

Tanto en el total nacional como en cada una de las entidades, el número de “titulados mujeres” es superior al del número de titulados hombres; superando las mujeres a los hombres, que egresados de educación superior han cubierto su trámite recepcional y por ende retribuirían al estado, el gasto educativo invertido en ellas y ellos. El total favorecería en 107 800 mujeres más que los hombres (449 512 sobre 341 712).

Daría la impresión, Gracia, de que la SEP compone sus boletines como si fueran capítulos de una telenovela mal editada: se reciclan escenas y escuelas, se repiten parlamentos, solo cambian el fondo y el vestuario. Pero, entre líneas, queda una verdad que ningún corrector editorial lograría borrar: las mujeres tituladas son la fuerza real que sostiene la profesionalización del país.

Mientras en Comunicación Social luchan por cuadrar cifras, en la vida cotidiana ellas continúan entregando exámenes profesionales, cumpliendo servicio social, asesorando comunidades, trabajando en laboratorios, hospitales y escuelas. Si el boletín no cambia, que cambie entonces nuestra lectura: los personajes principales no son los que lo firman, sino quienes lo hacen posible.

Mujeres

Cartas a Gracia
El Boletín 31 “Mujeres fortalecen su presencia en ingeniería y ciencias aplicadas en México”, firmado por Mario Delgado Carrillo el 20 de enero pasado, destacaría tres hechos: 1. En 2025 las mujeres representaron el 57 % de las cédulas y títulos profesionales registrados en el país; 2. La SEP tramitó más de 700 mil cédulas profesionales y se registraron más de 1.1 millones de títulos; y 3. Por primera vez, mujeres obtuvieron cédulas y títulos en áreas del ámbito militar.

Las cifras, maestra, parecen señalar un cambio que no nació ayer, viene gestándose al menos desde 2011. El cuadro “Estadística del Sistema Educativo 2024-2025” del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Federal confirmaría esa trayectoria: México inició el ciclo con una matrícula total de 34 370 623 alumnos; 17 418 766 son mujeres (50.67%). La diferencia, si bien nimia al mirar el agregado, no es homogénea por nivel: en básica las niñas siguen siendo ligeramente menos, mientras que en media superior y superior se invierte la relación a favor de las mujeres.

En educación superior, la matrícula asciende a 5 519 791, de las cuales 2 988 614 son mujeres (54.14 %). En media superior la matrícula asciende a 5 942 491 estudiantes y de ellos 2 862 119 son mujeres (52.11 %). En cambio, básica mantiene ventaja masculina marginal: inicial (47.89 % mujeres), preescolar (49.86 %), primaria (49.35 %) y secundaria (49.71 %). Es decir, la inversión a favor de la participación femenina ocurre desde EMS y se acentúa en superior.

Ahora bien, el cierre de trayectorias se observa mejor en los titulados. Los datos ANUIES 2024–2025 (Formato 911) reportan 791 224 titulados; 449 512 son mujeres (56.81 %), proporción en sintonía con lo afirmado en el Boletín. Destacan además dos renglones que suelen pasar inadvertidos: titulados con discapacidad (5 563; ≈0.70%) y titulados hablantes de lenguas originarias (7 170; ≈0.91%).

En el ámbito estatal que nos toca de cerca, Puebla registra 44 789 titulados (5.65 % del total nacional); 25 691 son mujeres (57.36 %), 0.56 puntos por encima del nacional. Por vecindad y afecto, miro a Veracruz y Tlaxcala: el primero con 40 695 titulados, 23 193 mujeres (56.99 %); el segundo con 6 275 titulados, 3 792 mujeres (60.43 %); 3 puntos porcentuales más que en Puebla. En Veracruz, 126 personas tituladas reportan discapacidad (≈0.31%) y 379 son hablantes de lenguas originarias (≈0.93%); en Tlaxcala, 28 (≈0.45%) y 10 (≈0.16%), respectivamente.

Tres entidades concentran los mayores números absolutos de titulados –Ciudad de México, Estado de México y Jalisco– con una proporción femenina que va de 54.15 % a 59.30 %. Puebla no solo aporta 5.65 % del total nacional, sino que supera el porcentaje nacional de mujeres por 0.56 puntos; Tlaxcala presenta la proporción más alta del trío vecino (60.43 %).

En la ventana Datos Abiertos del Registro Nacional de Profesionistas, consultado el sábado 31 de enero de 2026, se observaría que la titulada 1 048 576 correspondería a una alumna egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Y así, Gracia, entre porcentajes, brechas que se cierran y silencios que todavía pesan, se vuelve evidente que la presencia de las mujeres en las aulas y en los títulos no es una concesión reciente, sino el fruto de trayectorias sostenidas, muchas veces sin reflectores. Los boletines celebran lo visible; las cifras, cuando se leen con cuidado, dicen lo que falta. Aun así, algo se mueve. No siempre al ritmo que quisiéramos ni donde más se necesita, pero se mueve. Y quizá ahí, en ese avance que se abre paso contra viejas inercias, esta es la verdadera noticia.

Te lo dejo por escrito, maestra, para que no olvidemos que el futuro -este que ya asoma con nombres y apellidos- también se construye nombrando a quienes lo empujan cada día desde el aula. Alguien señala por ahí, que es tiempo de mujeres.

Bachilleratos agraciados

Cartas a Gracia
El Boletín 29. Ciberseguridad, sustentabilidad, IA, nanotecnología y producción digital, carreras estratégicas para el Edomex: Mario Delgado, publicado el lunes 18 de enero, anunciaría adicionalmente “la construcción de tres bachilleratos tecnológicos y la habilitación de cinco ciberbachilleratos [que incorporarían], a su oferta formativa nuevas carreras que responden a las necesidades del espectro nacional y vinculadas con la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el urbanismo y el desarrollo sustentable, la logística, la enfermería, la nanotecnología y la producción digital.

Con esta nueva infraestructura se generaron 8 mil 910 nuevos lugares mediante la construcción de seis bachilleratos tecnológicos y la realización de seis reconversiones, con el apoyo de la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, con impacto directo en los municipios de Chalco, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl y Texcoco”.

La prospectiva educativa evidenciaría un futuro luminoso para la educación media superior, Gracia; siempre y cuando, las declaraciones llegasen a feliz término. Todo parecería indicar un futuro promisorio por lo menos, para los nuevos bachilleratos tecnológicos, los ciberbachilleratos y las secundarias reconvertidas en bachilleratos vespertinos que pronto se convertirían en una manzana de discordia; no obstante, la rezagada Tabla 6.2a

Escuelas primarias, secundarias, y planteles de Educación Media Superior por entidad federativa según disponibilidad de servicios básicos (2018-2019 a 2021-2022), publicada por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (CONAEDU) señalaría que en el ciclo 2021-2022 el 64.8% disponía de ellos. En Puebla y en el ciclo escolar de referencia, el 72.9 % de los planteles escolares contaría con ellos; 8.1 puntos porcentuales más que el promedio nacional. En tanto que en Oaxaca el porcentaje descendería al 34.6 %, que equivaldría a una de cada tres escuelas.

La Tabla 6.2 Escuelas y planteles por nivel, tipo de servicio y mantenimiento según disponibilidad de servicios básico (2021-2023) elaborado a partir de una muestra constituida por 18 048 escuelas, reportaría que 11 410, el 63.2% de las “Escuelas [contarían] con servicios básicos completos”; 15 251 de ellas, el 84.5 %, dispondría de electricidad; 12 912, el 71.5 %, con agua potable; 13 943, el 77.3 %, con servicio de lavado de manos; 16 615, el 92.1 % del total, con sanitarios [de ellos 14 874, el 82.4% tendrían el carácter de independientes y 3 311, el 18.3 %, la de mixtos; ambas categorías calculadas a partir del total (16 615 sanitarios)].

El cuadro y las gráficas Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, publicado por el anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2024-2025 a cargo de la Dirección General de Planeación mostraría que, de las 21 175 escuelas de educación media superior  [14 745 públicas + 6 430 privadas] el 93.2 % de las públicas y el 92.2 % de las privadas contarían con electricidad; 75.7 % públicas y 73.9 % privadas con computadoras; 56.9 % públicas y 50.7 % privadas con Conexión e Internet; 40.8 % públicas y 43.7% privadas con infraestructura adaptada para discapacidad; 1.5 % públicas y 1.9 % privadas con materiales adaptados para discapacidad; 78.7 % públicas y 77.1% privadas contarían con agua potable; 81.8% públicas y 80.8 % privadas dispondrían de lavabo de manos; 86.2 % públicas y 86.5 % privadas contarían con sanitarios independientes y, finalmente, 16.6 % y 17.8 % contarían con sanitarios mixtos.

Gracia, quizá el porvenir de la Educación Media Superior esté ya escrito en boletines y conferencias; pero, la realidad -esa que se mide con agua que no llega, luz que se va y sanitarios que fallan- seguiría esperando.

“Ojalá” que estas nuevas escuelas, tan celebradas en discursos, no terminen repitiendo la vieja historia de promesas sin mantenimiento y aulas sin servicios; porque, al final, ningún bachillerato será realmente “estratégico” si el futuro de sus estudiantes depende todavía de cargar cubetas, improvisar conexiones o estudiar a contraluz o de aportaciones voluntarias –obligatorias- que hacen madres y padres de familia.

Recordarías que grosso modo, el 36.6 % de los planteles de Educación Media Superior carecerían de alguno de estos servicios; situación que se agudizaría alrededor de 9 puntos porcentuales entre el subsistema estatal y el federal, y por si fuera poco, las carencias serían mayores en zonas rurales y marginadas que en las zonas citadinas, según hallazgos de MEJOREDU. Recuerda, Gracia que “lo que se cuida, crece; lo que se descuida, se pierde.”

Revolución en la educación media superior

Cartas a Gracia
Un comunicado de prensa de la presidencia de la república intitulado El Bachillerato Nacional es una revolución en la educación Media Superior: Presidenta; en 2026, se crearán 95 mil 400 lugares nuevos, lo mismo que el Boletín 8. Presenta secretario Plan Integral del Sistema Nacional del Bachillerato 2026 con el que se abrirán 95 mil 400 nuevos lugares, y por último el Boletín 7. Impulsa SEP nuevas carreras por regiones en el Sistema Nacional de Bachillerato: secretario Mario Delgado, publicados el 7 y el 6 de enero respectivamente, darían cuenta de las expectativas y de las acciones que el ejecutivo federal tendría para este subsistema de educación obligatoria.
El cuadro Estadística del Sistema Educativo Nacional por Tipo, sostenimiento y modalidad, del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2024-2025, reportaría que la matriculación total, en el ciclo escolar de referencia, ascendería a  5 492 491 alumnos; de ellos, 2 862 119 (52.10%) son mujeres y 2 630 372 (47.89%) hombres, que serían atendidos 423 587 docentes, en 21 175 planteles; 4 671 284 (85.04%) de los estudiantes corresponderían a instituciones públicas y serían atendidos por 325 205 docentes, en 14 745 planteles; en tanto que 821 207 (14.95%) alumnos asistirían a escuelas privadas y recibirían atención de 98 379 docentes en 6 430 escuelas. Los porcentajes de alumnas y alumnos inscritos en ambos casos, variarían solo en varias décimas respecto al comportamiento del total de este rubro.
El comunicado de prensa y lo mismo el boletín 8 de la SEP, anunciarían la “creación de 95 400 nuevos lugares en Educación Media Superior [y que equivaldrían a un incremento del 2.04%, que saldria del porcentaje entre alumnos de nuevo ingreso sobre la matrícula total de 95 400/4 671 284 alumnos en educación pública; a través]; 292 acciones que contemplan la construcción de 20 Bachilleratos Tecnológicos cerca de la casa de los estudiantes, 52 ampliaciones, 130 nuevos Ciberbachilleratos [con un incremento del 1.49%] y en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, serán 10 Bachilleratos Tecnológicos, 20 ampliaciones y 60 Ciberbachilleratos” [estrategia inserta -señala el comunicado- en el] Plan Integral del Sistema Nacional de Bachillerato que [sumado a las becas] contempla nuevos planes de estudio, atención a los jóvenes y ampliación de la matrícula con más preparatorias que queden cerca de la casa”.
El comunicado de la presidencia relataría la intervención de Mario Delgado, jefe de la oficina educativa de la presidencia, quien abundaría en la materia y precisaría: “la meta del sexenio pasó de 120 mil nuevos lugares [en educación media superior] a 150 mil [cifra que tentativamente incrementaría la matrícula en 2.73%, que pasaría de 5 462 461 a  5 612 491 alumnos, mediante el cual se daría cumplimiento al compromiso 31 de los 100 Compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación]; por esta razón en 2025, se elevó de 37 mil 500 a 44 mil 685 espacios con 88 acciones: 20 planteles nuevos, cuyas construcciones están cerca del 90 por ciento; 33 ampliaciones de las que nueve ya fueron concluidas [que se sumarían a] las proyectadas para el 2026 y arrojarían un total de 380 acciones [292 más que en 2025];  50 planteles nuevos, 30 bachilleratos tecnológicos que incluirían 10 en Michoacán [y que se sumarían a los 20 bachilleratos generales que se edificarían en 2025]; 70 ampliaciones en 2026 [20 de ellas en Michoacán que sumadas a las de 33 del 2025 arrojarían un total de 103]; 190 ciberbachilleratos [60 de ellos en Michoacán en 2026]. [El comunicado especificaría que] los 130 nuevos Ciberbachilleratos se ubicarán en municipios contemplados en los Planes de Justicia de los Pueblos Indígenas, en el Plan Balsas, en los Polos de Desarrollo y en Municipios Prioritarios de Paz, con ello se tendrán 65 mil 400 espacios. Y con las acciones contempladas en el Plan Michoacán serán 30 mil lugares”.
Tania Rodríguez Mora, señala el comunicado de la presidencia aseveraría “que los nuevos Ciberbachilleratos cerca de la casa cuentan con un sistema modular en el que se imparten clases presenciales con maestros, mediante un marco curricular común que se complementa con educación Artística, Aula de cómputo y conectividad, Actividades deportivas y espacios destinados al deporte y sala de usos múltiples, áreas al aire libre y techada. [en tanto que detallaría] que algunas de las nuevas formaciones que se imparten en el Bachillerato Tecnológico son aeronáutica, biónica, ciberseguridad, electromovilidad, gestión e innovación turística, inteligencia de negocios, robótica y automatización, urbanismo y desarrollo sustentable. Y están en desarrollo aquellas que comprenden el proyecto de “México, país de innovación” sobre desarrollo de habilidades de gestión de software”.
Querida Gracia:
La lectura de los comunicados que proclamarían una “revolución” en la educación media superior, no evitaría pensar que las cifras -tan precisas, tan dehesas- cabrían mejor en la aritmética del optimismo que en la realidad de las escuelas. Anuncian miles de lugares nuevos, cientos de acciones y un Bachillerato Nacional que prometeria cercanía, modernidad y justicia territorial; sin embargo, los números no siempre cuentan la historia completa: una escuela no es solo paredes y un ciberbachillerato no es solo conectividad. Faltaría la vida dentro: maestros suficientes y capacitados en el uso de las Tics, artes y otras disciplinas, incluido el acompañamiento socioemocional de las y los estudiantes, equipamiento real, continuidad en el apoyo y un proyecto que sobreviva a los comunicados y boletines. Ojalá Gracia que esta vez las cifras no se queden en discurso, y que la revolución llegue también al aula, al maestro y al estudiante que la esperan. Aún quedarían 4 de cada 10 estudiantes que estando en la edad requerida, no asisten a las preparatorias y bachilleratos y uno de cada 2 planteles estatales del nivel, que no cuentan con servicios indispensables. El prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila.

Rebelión en la granja

Cartas a Gracia
Contra la costumbre estimada maestra, la segunda Carta a Gracia que envío en el 2026 dejaría de lado a la estadística educativa, y parcialmente, a los comunicados institucionales de la SEP y pasaría directamente, a revisar un asunto que podría formar parte del anecdotario político-educativo y que lejos de llamamientos, de trascender, tendría implicaciones serias en el quehacer educativo nacional.

El 25 de diciembre, un alto funcionario de la Secretaría de Educación Pública publicaría a través de su cuenta en X, una convocatoria para la creación de comités de defensa de «los valores del obradorismo y la Cuarta Transformación».

En su manifiesto aleccionaría a las almas libres, mediante la difusión de un procedimiento:

“En los Comités nos instruiremos, nos agitaremos y nos organizaremos como contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos y los operadores políticos que buscan privatizar la educación… Nuestra meta será refundar la Secretaría de Educación Pública [al tiempo que denunciaría] viejas prácticas de control y ejercicio del poder del modelo educativo neoliberal” dentro de la SEP

Esta refundación incluiría el lucro con capacitaciones, cuadernillos, soberanía curricular controlada por organismos como OCDE, FMI, BM y Coparmex; y fija términos (1 de enero-1 de febrero), ignorando que cualquier ingreso a las instituciones debería estar autorizado por los responsables los directores de cada plantel y los supervisores escolares.

Dos días después y a manera de respuesta, el Boletín 427. La Nueva Escuela Mexicana fortalece la educación pública con resultados y rectoría del Estado, el jefe de oficina de la administración federal resaltaría resultados de su encomienda y, entre ellos, los libros de texto distribuidos al inicio del ciclo escolar 2025-2026 (160 millones), incluidos los elaborados en lenguas originarias; las inversiones en becas “144 mil millones de pesos en becas y mejora de escuelas, beneficiando a más de 13 millones de estudiantes y miles de planteles educativos”; la transformación de los Consejos Técnicos Escolares” acorde a la propuesta pedagógica institucional; el impulso a “la rectoría del Estado sobre el Sistema Educativo Nacional (SEN)”, entre otros más.

Con posterioridad, Claudia Sheinbaum Pardo, titular del Ejecutivo federal, habría restado importancia ante el debate generado por la diatriba que iniciara Marx Arriaga, resaltando la importancia del proyecto pedagógico, de su soporte, los libros de texto gratuito y aderezando la declaración con una loa al interpelado: “Delgado está haciendo un buen trabajo” (Periódico La Jornada, martes 30 de diciembre de 2025, pág. 5).

Aun así, el día 8 de enero del 2026, Arriaga reiteraría su denuesto <<en contra de la sustitución de los Libros de Texto Gratuito “que diseñó la base magisterial por unos cuadernillos, pensados desde las gerencias de círculos empresariates”>>, comentarios expresados en la plataforma X, que estarían acompañados de un pronunciamiento [de la SNTE-CNTE] contra la neoliberal “alianza méxico aprende leyendo” y talleres intensivos de docentes y directivos, fechado el pasado día de reyes.

Los manifiestos enardecidos me harían recordar que hace algunos ayeres descubrí -tarde- a George Orwell y a dos de sus obras emblemáticas: 1984 y Rebelión en la granja. Ese hallazgo me remontaría a la época universitaria de los años setenta del siglo pasado, cuando la lectura de sus páginas me impactaría por la crudeza de sus críticas al totalitarismo y sus inquietantes pronósticos sobre el futuro.

Orwell anticiparía un mundo dividido en tres bloques hegemónicos: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental, que incluirían a EE. UU., Rusia y a China; bloques que simularían estar en guerra perpetua para justificar el control interno que ejercerían sobre sus sociedades. En ese escenario, la vida personal quedaba jefaturada por el Estado, bajo la mirada omnipresente del Gran Hermano que vigilaba incluso los espacios más íntimos por medio de televisores que transmitían lo que sucedía en los hogares de los ciudadanos.

Las relaciones afectivas se volverían clandestinas, perseguidas como actos subversivos. La delación se institucionalizaría: padres, compañeros, maestros y miembros de la sociedad podían ser acusados por “faltas” ideológicas; mientras los militantes juveniles [pioneros] adoctrinados por el Partido se convertían en instrumentos de vigilancia.

En suma, se anulaba al individuo en aras de un ente invisible que controlaba todo: “pensamiento, lenguaje, historia y verdad”. Hoy, esas advertencias resuenan más que nunca. Orwell, exmilitante del Partido Comunista Inglés, no solo describió un régimen no tan ficticio; a su vez alertaría sobre los riesgos universales de concentrar el poder absoluto y manipular la realidad como pronto se podría verificar en la Alemania nazi y la Rusia postleninista.

Por su parte, Rebelión en la granja, cuya versión cinematográfica se puede ver ocasionalmente en la televisión incluso caricaturizada, permitiría ser testigos de una asonada en contra del dueño de la granja y sus trabajadores. El cerdo Napoleón, al frente de los suyos, asumiría el liderazgo de los animales de la granja y pronto se establecerían  principios que normarían su convivencia (siete leyes).

Poco a poco, los cerdos gozarían de privilegios que justificaban por el bien de todos los animales; al tiempo que se hacían cargo de la educación de las crías del resto de los camaradas, organizándose en comités, incluido uno de ellos que estaría encargado de la reeducación ideológica. Los animales pronto se darían cuenta que trabajaban más y comían menos; todos salvo los cerdos.

Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia.

Salud mental, ENCODAT 2025

Cartas a Gracia
Iniciaría esta Carta a Gracia el miércoles 31 de diciembre del año viejo, último día del 2025, y con ella concluiría el tema relacionado a la de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT 2025), y en específico, con el capítulo 4 que atañería a la “salud mental y malestar psicológico” de la población de 12 a 17 años; información parcial de un instrumento aplicado a población de 12 a 65 años.

Los primeros renglones de la introducción mostrarían sus intenciones: “La prevalencia de malestar psicológico y comportamiento suicida, así como la exposición a violencia [e incluiría] una sección sobre trastornos vinculados a los juegos de apuestas y a los videojuegos [así como] datos sobre el tratamiento de los problemas de salud mental”.

El capítulo de marras presentaría en el Cuadro 4.3 del apartado 4.1.2 Población de 12 a 17 años, el tema de las prevalencias de malestar psicológico y que afectaría a la población en el rango de edad que asistiría a la escuela secundaria y parcialmente al bachillerato señalando que: “Se observó una prevalencia de malestar psicológico del 10 %, siendo más frecuente en mujeres (13.2%) que en hombres (6.9%)” (pág. 81); el Cuadro 4.3 Malestar psicológico en los últimos 12 meses. Población de 12 a 17 años. México, ENCODAT 2025 establecería que el total de las y los estudiantes a las que aquejaría un malestar psicológico ascendería a 1 319 850, y de ellos 456 659 (6.9 %) hombres y el resto 863 191 (13.2%) mujeres (pág. 82)”.

El Cuadro 4.6 Comportamiento suicida en los últimos 12 meses. Población de 12 a 17 años. México, ENCODAT 2025 (pág. 83) establecería tres variables, la primera “Ideación suicida” que afectaría a 440 611 (3.3 %); la segunda a un “Plan suicida” que generarían 250 780 menores, el (1.9 %) y la tercera “Intento suicida” que intentarían 199 898 (1.5 %) adolescentes y de ellos casi 800 lo lograrían en 2024.

La desagregación por sexos y por variable implicaría en la primera a 105 770 hombres (1.6 %) y 334 841 mujeres (5.1 %); en la segunda, a 79 901 hombres (1.2 %) y 170 879 mujeres (2.6 %); y finalmente, en la tercera a 49 631 hombres (0.7 %) y 150 268 mujeres (2.3 %). La ENDUSAT alertaría: “Las personas de 12 a 17 años mostraron mayor prevalencia de comportamiento suicida en los últimos 12 meses, que las personas adultas de 18 a 65 años. Las diferencias fueron especialmente evidentes en ideación suicida (3.3% adolescentes, 1.7 % adultas) y en intentos de suicidio (1.5 % adolescentes, 0.5% adultas). Al comparar sólo en mujeres, estas diferencias son más notorias tanto para ideación (5.1 % adolescentes, 2.0 % adultas) como intentos suicidas (2.3% adolescentes, 0.6% adultas)”. 

El Cuadro 4.10 Violencia en los últimos 12 meses y violencia asociada al uso de sustancias. Población de 12 a 17 años. México, ENCODAT 2025, del apartado “4.3.2 Población de 12 a 17 años muestra las prevalencias de violencia física, emocional o sexual reportada por la población adolescente de 12 a 17 años en los últimos 12 meses. La prevalencia de cualquier tipo de violencia fue de 18.1%, siendo similar para hombres (17.4%) y mujeres (18.8%). En 15.3% de los casos reportados por hombres la persona agresora había usado alguna droga o alcohol, comparado con 9.8% de los casos reportados por mujeres.

El Cuadro 4.13 Comportamientos de juegos de apuestas en los últimos 12 meses. Población de 12 a 17 años. México, ENCODAT 2025 mostraría que 904 571 (6.9%) estudiantes adolescentes se implicarían en juegos de apuestas; de ellos, 841 126 (93.0%) se entretendría en juegos recreativos y 63 445 (7.0%) en juego problemático. En las tres variables, participarían en juegos de apuestas 611 980 (9.2 %) hombres y 292 591 (4.5 %) mujeres; en juegos recreativos 552 885 (90.3 %) hombres y 288 241 (98.5 %) mujeres, y finalmente, 59 095 hombres adolescentes (9.7 %) estarían inmersos en “juegos y problemáticos” [por ejemplo aquellos que generan adicción, obligan a ocultar gastos y/o pedir dinero, ansiedad por apostar] y de la misma manera 4 350 (1.5%) mujeres compartirían esta afición. En resumen Gracia, el prolegómeno del apartado señalaría:

“El cuadro 4.13 muestra las prevalencias de comportamiento de juego con apuestas en los últimos 12 meses en adolescentes de 12 a 17 años. El 6.9 % de los adolescentes participó en juegos de apuestas; de este porcentaje, el 7.0% cumplió criterios de juego problemático. La proporción de hombres adolescentes que participaron en juegos de apuestas fue de 9.2 % y en las mujeres 4.5 %; de ellos, el 9.7 % de los hombres y el 1.5% de las mujeres cumplieron criterios de juego problemático”.

 

El Cuadro 4.15 Uso de videojuegos y trastornos relacionados con los videojuegos en los últimos 12 meses. Población de 12 a 65 años. México, ENCODAT 2025 de los incisos 4.5 Uso de videojuegos y 4.5.2 Población de 12 a 17 años, mostraría que 21 485 677 de las y los adolescentes de 12 a 17 años, ha jugado videojuegos (23.2 %), de ellos 189 660 (0.9 %) cumpliría con criterios de trastorno por uso de videojuegos y el resto 21 296 017 (99.1 %) no los manifestaría.

La desagregación por sexos señalaría que de los 13 360 467 (30.1 %) hombres que han jugado videojuegos, 135 776 (1.0 %) cumpliría con “criterios de trastorno por uso de videojuegos” y 13 224 691 (99.0 %) no; si bien, 8 125 210 (16.9 %) de las mujeres adolescentes se ha entretenido con videojuegos, tan solo 53 884 (0.7 %) podría ser calificada de cumplir con “criterios de trastorno por uso de videojuegos”, 8 071 326 (99.3 %) no aplicaría. En resumen: El Cuadro 4.16 reporta prevalencias del uso de videojuegos en los últimos 12 meses en población de 12 a 17 años.

La prevalencia de uso de videojuegos en la población adolescente fue de 59.5 %, siendo mayor para hombres (73.0%) que mujeres (45.9 %). El 1.2 % del total de los jugadores cumplió criterios de trastorno por uso de videojuegos (1.4 % de los hombres y 0.9 % de las mujeres).

La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2025) pondría los pelos de punta, incluso a las educadoras y educadores más avezados, y porqué no decirlo, a las autoridades del Ejecutivo federal y local, aunque los maestros de banquillo tendrían la mayor carga.

Estos últimos serían los encargados del semáforo adictivo y quienes tendrían que alertar, tanto a la estructura educativa como a la familiar y tomar las medidas correctivas en consecuencia de acuerdo con lo que establecería el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA). Como siempre Gracia, al perro más flaco se le cargan más las pulgas.

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